 OMC vuelve a negociaciones
(AFP)
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BRUSELAS (AFP) -
Un mes después del fracaso de una reunión del G4 (Brasil, India, Estados Unidos y la Unión Europea) en Alemania, los miembros de la OMC vuelven esta semana a la mesa de negociaciones en Ginebra para discutir una nueva propuesta que tiene como objetivo salvar la ronda de Doha.
La iniciativa lanzada por el director general de la Organización Mundial de Comercio, Pascal Lamy, pide esfuerzos concretos a los países industrializados y a las naciones en desarrollo para tratar de cerrar las negociaciones iniciadas en 2001 en la capital qatarí y que deberían haber concluido a finales de 2004.
La intención de la OMC es que en los contactos de los grupos de negociación, esta semana en Ginebra, los actores expresen sus reacciones iniciales, sabiendo de todos modos que los textos necesitarán ser revisados.
Dada la complejidad de los documentos, la idea es que las partes dispongan de todo el mes de agosto para reflexionar con mayor detenimiento y prepararse para unas negociaciones intensivas que podrían iniciarse el 3 de septiembre.
En grandes líneas, el proyecto plantea que Estados Unidos reduzca sus subvenciones agrícolas a menos de 16.200 millones de dólares por año, que la UE recorte sus aranceles aduaneros agrícolas en un margen entre el 52% y el 53,5%, y que los países emergentes (como Brasil e India) rebajen sus tarifas industriales entre un 19% y un 23%.
La apuesta de Lamy exige concesiones de todas las partes y si bien la Comisión Europea (encargada de negociar en nombre de los 27 miembros del bloque) calificó al proyecto de "paso adelante", no ocultó la existencia de "grandes inquietudes" por ciertas cuestiones que no son abordadas en los textos.
Siempre en una posición de extrema dureza, Francia manifestó el martes pasado su "profunda preocupación" por las nuevas propuestas y exigió una "reacción fuerte" de parte de la UE.
Para Francia, el texto confirma "el profundo desequilibrio" de la negociación de la ronda de Doha, marcada por una "ausencia de reciprocidad" entre los esfuerzos demandados a los miembros de la OMC, "en particular sobre el apoyo interno y las subvenciones a la exportación para la agricultura".
La posición de la UE debería comenzar a aclararse a partir del domingo por la noche, cuando los ministros de Comercio de los 27 mantengan en Bruselas una reunión previa al Consejo de Relaciones Exteriores del lunes.
Por su parte, Washington anunció el martes pasado que prepara una "respuesta completa" al proyecto, sin dar más precisiones.
"Cada uno de estos textos va a exigir un análisis detallado. Preparamos una respuesta estadounidense completa", indicó un portavoz de la representante de Comercio de Estados Unidos (USTR), Susan Schwab.
En cuanto a Brasil, su canciller, Celso Amorim, consideró el jueves en Ginebra que las últimas propuestas son un "progreso" en materia agrícola.
"Pienso que hay progresos en relación a las cosas que se dijeron hace un mes", dijo Amorim, uno de los cuatro protagonistas de la reunión del G4 en Potsdam (Alemania) que terminó en fracaso.
Otro actor de importancia, Japón, ya se declaró opuesto "en esta etapa" al nuevo proyecto, al considerar que algunos de sus contenidos "son demasiado duros", aunque también admitió observar "ciertos progresos".
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