 Kirchner abraza a Peirano
(AFP)
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BUENOS AIRES (AFP) -
El gobierno argentino relativizó el freno industrial que se registró en junio, tras 53 meses consecutivos de crecimiento, en coincidencia con cortes de energía que dejaron al descubierto el déficit energético agudizado por una ola de frío que volverá a repetirse esta semana.
El ministro de Economía de Argentina, Miguel Peirano, sostuvo que el impacto de los cortes en la producción fabril que padecieron unas 4.700 industrias es "coyuntural" y que su eventual impacto en la marcha de la economía, así como una inflación incipiente, no preocupan al gobierno de Néstor Kirchner.
"Ninguno de los dos (temas) es preocupante", sostuvo Peirano, el ministro que asumió su cartera el martes pasado tras la renuncia de Felisa Miceli, investigada en la justicia por el hallazgo de una bolsa con 64.000 dólares en el baño de su despacho.
El ministro y ex secretario de Industria remarcó que los recortes de energía a las grandes industrias son "medidas transitorias para preservar el consumo residencial", política resistida por los industriales, que reclamaron repartir el peso de una crisis que el gobierno se empeña en negar.
"Fue una medida positiva" evaluó Peirano, porque estimó que era "evidente" que el tema no tuvo más implicancias que un problema transitorio, "que ya está encaminado".
Sin embargo el índice que mide la producción fabril registró en junio un retroceso de 1,7% respecto al mes anterior y quebró con ello una espiral ascendente de 53 meses consecutivos de crecimiento, aunque en términos interanuales el resultado arrojó un aumento del 5%, según cifras oficiales.
"Fue algo absolutamente coyuntural", dijo Peirano en un reportaje que publica este domingo el diario Página12.
La nueva ola de frío polar que pronostican se abatirá desde este lunes sobre todo el territorio y la prolongada sequía que resta caudal de agua a las centrales hidroeléctricas volverán a poner a prueba el sistema energético esta semana.
El déficit energético afectó el suministro de combustibles con faltantes de diésel y gas natural comprimido para automóviles, en tanto las cámaras empresarias que agrupan a gasolineras denunciaron este domingo faltantes en las provincias de Misiones, Chaco, Corrientes y Formosa, en el noroeste del país.
El ministro tampoco consideró relevante el aumento del costo de vida que en junio creció 0,4% y acumula un alza del 3,9% en 2007, según el estatal Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), cuya credibilidad resultó dañada tras un controvertido cambio de funcionarios.
Analistas privados estiman que el incremento es aún mayor en medio de las sospechas, investigadas en la justicia, sobre una manipulación del índice, vital para el gobierno, embarcado en una cruzada para mantener a raya los precios y con las elecciones del 28 octubre a la vuelta de la esquina.
"La inflación es compatible con una economía que crece a tasas muy elevadas", sostuvo Peirano al adelantar que el gobierno persistirá en los acuerdos de precios por sectores para contener los aumentos de los rubros más sensibles como indumentaria y alimentos.
Luego del derrumbe histórico de 10,9% en 2002, el Producto Interno Bruto (PIB) creció 8,7% en 2003; 9,0% en 2004; 9,2% en 2005 y 8,5% en 2006.
El ministro defendió además la política cambiaria de dólar alto que mantiene el gobierno y consideró que la economía argentina presenta ventajas para la inversión por "un nivel de previsibilidad inédito tanto en lo fiscal, como en lo externo, en la promoción de los sectores y en la negociación internacional".
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