Búsqueda
Avanzada
Viernes 20 de julio, 2007
San José, Costa Rica.

  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Copa América 2007
Mercado de jugadores de la Primera
Sitio de Mapas

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Xpresiones
Chats
Foros
Obituario

Ocio y Cultura
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Caja de Cambios (Motores y transporte)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Calendario 2007

Especiales Noticiosos
Nueva ley de Migración
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Conferencia mundial sobre sida 2006
Mundial 2006
Elecciones 2006
Especial Escogiendo Escuela
Listado Completo

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Tribuna del Idioma

  Documentos
Leyes
Informes

Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo

Quiénes somos
Teléfonos, fax y direcciones de La Nación
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Opinión:


La política grande del referendo

Se están superando las “estrategias” calculadoras de la politiquería tradicional

Elizabeth Fonseca
Jefa de Fracción PAC

Hacer la política grande del referendo significa superar las “estrategias” calculadoras de la politiquería tradicional y de quienes repican sus campanas en la prensa.

Cuando los diputados y diputadas de la oposición acudimos a la Sala IV a consultar la constitucionalidad del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos, lo hicimos pensando en el principio de que la Patria está antes que el partido.

Por eso provoca risa oír los argumentos de que esa patriótica gestión se hizo pensando en una “estrategia de partido” o pensando quizás en que se avecinaba un triunfo o un fracaso partidario después del pronunciamiento de los magistrados.

Semejante enfoque corresponde solo a los voceros encubiertos de las cúpulas tradicionales pertenecientes a aquellos partidos que sacrifican el interés ciudadano a cambio de “la estrategia” de quienes temporalmente están en alguna estructura de poder.

El pronunciamiento de la Sala Constitucional sobre el texto de este TLC es una garantía para que la ciudadanía que está con el “sí” y quienes apoyamos de todo corazón el “no” acudamos tranquilos y en paz al referendo. El norte debe ser esa participación popular; el rumbo debe estar marcado solo por la conciencia ciudadana y jamás por determinada afiliación partidaria.

El triunfo democrático de la realización del referendo corresponde a la oposición y representa una derrota para quienes impulsaron el trámite del TLC a golpe de tambor, irrespetando los procedimientos democráticos en nuestra Asamblea Legislativa. Ahora, que salió de ella, solo hay motivos para festejar la participación ciudadana.

Reitero: el logro de que todos acudamos a las urnas corresponde solo a la oposición y representa una derrota para quienes evadieron el debate sobre el TLC en las elecciones presidenciales pasadas. Por supuesto, también es una derrota para aquella parte de la prensa que se plegó a quienes, bajo un simplista y vacío “sí”, se negaron a abrir espacios de discusión de cara a la gente.

La gran Costa Rica. Decir ahora que el pronunciamiento de constitucionalidad de la Sala es un fracaso o un triunfo para uno u otro partido político no es más que un deseo más por confundir y dividir a la familia costarricense.

Al referéndum no se le puede dar una connotación partidaria, ya que solo pertenece a maestros, agricultores, estudiantes, ambientalistas, hombres y mujeres, indígenas y afrodescendientes, académicos, cooperativistas, empresarios y hasta religiosos, sean estos católicos o evangélicos, es decir, a la gran Costa Rica, amplia y diversa.

El referendo no es un tema partidario como insisten en presentarlo en La Nación . Prueba de esto es que hay gente del partido en el gobierno que está en contra del TLC. Destacan entre ellos el expresidente Luis Alberto Monge, Rolando Araya, Mariano Figueres, Sigifredo Aiza y Óscar Campos, por solo mencionar algunos. Distinguidos socialcristianos como Luis Fishman, Helio Fallas y Germán Serrano también están en contra de este TLC.

Por eso, politizar el referendo y verlo a través de las rivalidades partidarias es un desacertado enfoque. No permitamos que cale en un tema que toca el corazón costarricense. Me adelanto: el referendo tampoco es una toma de pulso al gobierno actual, ni mucho menos un “escenario previo” para las elecciones del 2010.

Este referendo es un asunto de la gran Costa Rica que hasta hoy ha decidido tener salud pública, agricultura, promoción de la pequeña y mediana iniciativa privada, respeto al ambiente y conciencia social con las personas trabajadoras.

Quien pregone que este referendo le pertenece a un partido político le está mintiendo a la gente, ya que ningún partido político del país cuenta con la enorme diversidad de pensamiento ni con el arco iris de motivaciones que agrupa a quienes votaremos “no” en el referendo del 7 de octubre.

Sala de Redacción
Latinoamérica Ya
Mundo Ya
Deportes Ya
Gente Ya
Nuevas Tecnologías


Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo


Suplemento inmobiliario M
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Obituario
Diario Oficial La Gaceta