 Desfile militar en San Andrés
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BOGOTA (AFP) -
Colombia conmemoró este viernes el 197 aniversario del Grito de Independencia, con un desfile militar en la isla caribeña de San Andrés, que Nicaragua reclama, y en donde algunos grupos minoritarios nativos han manifestado su deseo de independizarse.
El tradicional desfile conmemorativo de la Independencia, el primero que se realiza fuera de la capital colombiana, estuvo encabezado por el presidente Alvaro Uribe, los ministros del despacho y los altos mandos militares.
El 20 de julio de 1810, un grupo de 'criollos', hijos de españoles y nativos, se alzaron en rebeldía y declararon la independencia de la Corona española.
El Grito de Independencia se selló nueve años después en la batalla de Boyacá, el siete de agosto de 1819, cuando Simón Bolívar derrotó a las tropas españolas y pudo llegar triunfante a Santa Fe, entonces capital de la Nueva Granada.
En la ceremonia militar de este viernes participaron unos 850 hombres del Ejército, la Armada Nacional, la Fuerza Aérea y la Policía, quienes recorrieron las principales avenidas de la isla de 60.000 habitantes.
También desfilaron algunos sanandresanos que integraron un contingente colombiano que participó en la Guerra de Corea (1950-1953).
Uribe y el canciller Fernando Araújo se empeñaron en señalar a periodistas que no se trató, exclusivamente, de un acto de soberanía frente a las pretensiones de Nicaragua, que reclama como suyo el archipiélago de 50.000 km2.
"Se trata de un acto de amor por San Andrés y el archipiélago", coincidieron en señalar los dos, cada vez que se les preguntó por la cuestión de Nicaragua.
El 24 de marzo de 1928, Colombia y Nicaragua suscribieron el Tratado Esguerra-Bárcenas, mediante el cual Bogotá renunció a sus pretensiones sobre la costa de la Mosquitia e islas Mangle Grande y Mangle Chico, y Nicaragua hizo lo propio respecto al archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, cayos e islotes adyacentes.
En febrero de 1980, durante su primer mandato presidencial, el gobernante nicaragüense, Daniel Ortega, declaró unilateralmente la "nulidad" del tratado, so pretexto de que cuando se suscribió y ratificó había presencia de marines norteamericanos en su territorio.
Nicaragua demandó luego ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya la posesión de San Andrés por parte de Colombia, y el tribunal deberá pronunciarse sobre si existe un litigio territorial entre los dos países, instancia previa para cerrar el caso, o para continuarlo.
Colombia, por su parte, argumenta que la Corte "no tiene jurisdicción para conocer de esta disputa".
Paralelo a las pretensiones de Nicaragua, desde hace algunos años ha venido gestándose en la isla un movimiento que proclama la emancipación del pueblo raizal (nativo).
El movimiento, denominado Amen SD, es liderado por el reverendo (bautista) Raymond Howard Livingston, y cuenta entre sus filas a unas 8.000 personas, según autoridades, que dicen representar a los 40.000 nativos que viven en San Andrés.
Livingston señala que el movimiento, que realiza permanentes marchas reivindicatorias en la isla, es de carácter pacífico y busca únicamente conformar un gobierno autónomo.
La ubicación estratégica del archipiélago lo ha convertido en una importante zona de tránsito de drogas ilícitas y de armas, que obligó al gobierno a reforzar la presencia de la fuerza pública.
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