 Antonio Carlos Megalhaes
(AFP)
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BRASILIA (AFP) -
El senador Antonio Carlos Magalhaes, uno de los últimos caudillos de la derecha brasileña, falleció este viernes a los 79 años de edad, un mes después de su internación en un hospital de Sao Paulo.
El dirigente fallecido, miembro del partido opositor Demócratas, tuvo un papel destacado tanto en el ascenso como en el fin del régimen militar que gobernó Brasil durante dos décadas (1964-1985).
Durante cuatro décadas, Magalhaes se mantuvo en primera línea de la política brasileña: fue gobernador del estado de Bahía en tres ocasiones, ministro de Comunicaciones, diputado federal en tres legislaturas y cumplía un segundo mandato de senador (que en Brasil es de ocho años) al momento de su muerte.
Sus adversarios atribuían su perennidad política a la influencia de los medios de comunicación que poseía en Bahia, pero también a una extraordinaria capacidad para tomar iniciativas, como cuando rompió estrepitosamente con los militares a mediados de los 80, ayudando a la redemocratización del país.
ACM, como se le conocía, practicaba un estilo de hacer política en el que combinaba la agresividad con sus adversarios y el afecto con los aliados, que lo consideraban como un padre.
"Era un político con mucho coraje, con un estilo duro y autoritario", recordó este viernes el ministro jefe de la Casa Civil, Walfrido dos Mares Guia.
"ACM era una especie de Maquiavelo brasileño", dijo a la prensa el senador del opositor Partido de la Democracia Brasileña (PSDB), Arthur Virgilio.
Los gestos de Magalhaes fueron interpretados por la izquierda como una hábil estrategia para permanecer en primera línea de la vida pública y cerca del poder, lo que de hecho ocurrió pues apoyó tanto a militares como a gobiernos civiles durante cuatro décadas.
Su partido solo pasó a la oposición con la elección de Luiz Inacio Lula da Silva, en 2003, cuando ACM volvió al Senado. El mismo tuvo momentos de gran acercamiento y también de distancia con Lula.
En 2000 Magalhaes sufrió un fuerte tropiezo político del que consiguió resucitar, cuando renunció a la presidencia del Senado y a su escaño para evitar ser destituido por haber divulgado el contenido de una votación secreta.
En 2003 volvió victorioso al Senado, aunque en octubre pasado sufrió el mayor revés de su carrera, cuando su partido perdió las elecciones para la gobernación de su estado Bahia (nordeste), poniendo fin a varias décadas de hegemonía "carlista" en ese Estado.
Entre las paradojas de la carrera de ACM figura haber tenido un papel importante en el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Brasil y Cuba en 1986, cuando como ministro de Comunicaciones fue el primer contacto con el presidente Fidel Castro.
Fue calificado por una periodista como "la mayor fuerza política individual del país en las décadas del 80 y el 90", gracias a su estrecha amistad con el fallecido Roberto Marinho, dueño del imperio periodístico de la Globo.
Magalhaes comenzó su carrera política a los 31 años como diputado federal y tras tres mandatos fue nombrado por los militares Alcalde de la capital de su estado, Salvador, y en 1970 gobernador de Bahia.
En 1994 fue elegido senador, y fue un elemento clave en la alianza política que apoyó el gobierno de Fernando Henrique Cardoso (1995-2002).
El dirigente sufrió duros golpes personales: en 1986, una de sus hijas se suicidó, y en 1998 falleció de un infarto su hijo y heredero político Luiz Eduardo, líder en la época de la bancada oficialista en la Cámara de Diputados.
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