 Violencia en Guatemala
(AFP)
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GUATEMALA (AFP) -
Elementos del ejército y la policía, apoyados por helicópteros, lanzaron este viernes un 'operativo de alto impacto' para retomar el poder de al menos cinco colonias de la periferia sur de la capital guatemalteca asediadas por las temibles pandillas juveniles (maras).
"Tenemos 19 detenidos, muchos de ellos son líderes de las maras, de los grupos delictivos. Esto es parte de la desarticulación. Estamos en el proceso de la toma de controles para desarticular la bandas de estos criminales", dijo a periodistas la ministra de Gobernación (Interior), Adela de Torrebiarte.
La funcionaria detalló que personal de tierra rastreó varias laderas y barrancos del sur de la capital, mientras eran apoyados por helicópteros, para localizar cuevas que utilizaban estos grupos como guaridas para cometer fechorías y almacenar armas y drogas.
"Hicimos detonar unas cuevas que ellos (los pandilleros) utilizaban como reductos donde tenían armas y drogas y allí se iban a esconder, fueron destruidas para ya no permitirles que vuelvan a tomar esos lugares", enfatizó.
De Torrebiarte adelantó que esos lugares serán convertidos en polideportivos con el apoyo de otras instituciones gubernamentales con el objetivo de crear zonas de esparcimiento.
Sin embargo, la detonación con dinamita en una caverna provocó que cientos de abejas africanizadas que tenían su nido allí atacaran a las fuerzas de seguidad y dos agentes de la policía salieran lesionados.
"Ellos (los pandilleros) realmente han venido haciendo mucho daño a la sociedad por ello es necesario este tipo de procesos para retomar el control", insistió.
De Torrebiarte detalló que en total se realizaron 25 allanamientos en residencias que los vecinos denunciaron ante el acoso de los pandilleros, que han causado temor en las comunidades y son utilizados como brazo armado por el crimen organizado, según las propias autoridades.
La ministra aseguró que las denuncias principales fueron extorsión, coerción, porque no los dejaban vivir y circular en las calles, así como el uso de los niños para actos delictivos.
"Para nosotros el uso de los niños es una de las partes más importantes y motivos importantes para continuar con este tipo de programa", reconoció.
"Buscamos rescatar a los niños para que tengan la oportunidad de tener una vida más sana ya que estas pandillas los obligan hacer cobros (extorsiones), los amenazan y los van metiendo en estos esquemas", lamentó.
La funcionaria aseguró que uno de los objetivos de retomar el control de las comunidades es precisamente que la niñez tenga la oportunidad de tener una mejor calidad de vida y la oportunidad de contar con una seguridad preventiva.
De Torrebiarte indicó que la presencia de militares y policías en esos lugares será redoblada con 69 nuevos elementos, para contar con un total de 130 personas.
Este es el segundo operativo a gran escala que lanzan las fuerzas de seguridad en la periferia sur de la capital guatemalteca.
El primero fue montado en el municipio de Villa Nueva donde decenas de pobladores abandonaron sus viviendas ante las extorsiones, secuestros y violaciones del crimen organizado y pandilleros.
Las pandillas juveniles causan temor y zozobra en Guatemala y otros países de Centroamérica y sus tentáculos alcanzan a México y Estados Unidos.
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