 Astronauta de Brasil Marcos Pontes
(AFP)
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BRASILIA (AFP) -
Brasil lanzó este jueves desde su base de Alcántara (norte) un cohete de sondeo con nueve experimentos científicos en microgravedad, informó la Agencia Espacial Brasileña (AEB).
El VSB-30, de 12 metros de altura y 400 kilos de carga útil, realizó un vuelo de 20 minutos, de los cuales 6 en ambiente de microgravedad, con los nueve experimentos de biotecnología, ingeniería, física, nanotecnología y medicina.
El VSB-30, que alcanzó una altura de 270 km, es fruto de una colaboración entre el Instituto de la Aeronáutica y Espacio (IAE) y la Agencia Espacial Alemana (Deutschen Zentrum fur Luft).
El lanzamiento estaba previsto inicialmente el miércoles de la semana pasada, pero fue aplazado a la espera de condiciones climáticas ideales.
Inmediatamente después del lanzamiento (15H14 GMT), comenzaron las operaciones de recuperación de la cápsula con los experimentos, que debían continuar hasta el final de la tarde, informó a la AFP una portavoz del Centro Técnico Aeroespacial.
El cohete, de tecnología brasileña, utiliza un módulo de carga útil elaborado con tecnología alemana que protege los experimentos científicos y tecnológicos y que posteriormente al lanzamiento es recuperado.
Este fue el cuarto vuelo de este modelo lanzado por primera vez en 2004 en Brasil, y en 2005 y 2006 en Suecia. Es la primera vez que Brasil realiza ese lanzamiento con experimentos científicos.
La AEB informó que el objetivo del gobierno brasileño es que el proyectil, ya homologado por la agencia Espacial Europea (ESA), pase a ser comercializado por la industria. Es el primer cohete brasileño homologado internacionalmente, y universidades y centros de investigación son los potenciales interesados.
"Estamos entrando en un mercado que pensamos que tiene un nicho interesante, porque muchos países trabajan con este tipo de cohetes pequeños para hacer experimentos científicos en microgravedad, pero pocos los producen", dijo en entrevista con la AFP el presidente de la AEB, Sergio Gaudenzi.
Los cohetes sonda que Brasil desarrolla desde los años 60 son lanzadores de pequeño porte, utilizados para misiones suborbitales, capaces de lanzar cargas compuestas por experimentos científicos y tecnológicos, que posteriormente son recuperadas.
Este se considera un cohete previo al lanzador de satélites que Brasil tiene en proyecto y que podría lanzar en tres años, el VLS-1, cuyo prototipo explotó en tierra en 2003 provocando la muerte de 21 técnicos.
Cuatro experimentos llevados al espacio por el cohete este jueves son continuación de los que llevó el astronauta brasileño Marcos Pontes a la Estación Espacial Internacional el año pasado.
Un quinto, destinado a ayudar al tratamiento de la jaqueca, la epilepsia y la amnesia, y que investiga la propagación de las ondas cerebrales, fue realizado en colaboración con la Universidad alemana de Hohnheim, informó a la estatal Agencia Brasil el supervisor del programa de Microgravedad, Raimundo Mussi.
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