 Arzobispo de Cali Isaías Duarte
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BOGOTA (AFP) -
Un desmovilizado jefe paramilitar colombiano aseguró en una confesión para obtener rebaja de penas que el arzobispo católico Isaías Duarte fue uno de los seis ideólogos de los grupos de ultraderecha, declaración rechazada por la Iglesia y políticos cercanos al prelado asesinado en 2002.
Duarte era uno de los llamados "seis notables", el grupo de personalidades que desde la clandestinidad orientaba el movimiento, según Diego Murillo, uno de los jefes paramilitares desmovilizados tras la negociación con el presidente Alvaro Uribe que concluyó en 2006 con la entrega de 32.000 combatientes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
El jefe paramilitar dijo que la relación de Duarte con las AUC comenzó en 1988 cuando fue nombrado Obispo de Apartadó, en la conflictiva región bananera de Urabá, cuyo control disputaron por años las AUC con las guerrillas izquierdistas y en la que el prelado permaneció durante siete años.
La declaración de Murillo fue rechazada por la jerarquía católica. "Monseñor Duarte era un hombre de paz, no de guerra", dijo monseñor Fabián Marulanda, secretario de la Conferencia Episcopal Colombiana.
Duarte fue asesinado por sicarios en Cali (suroeste) en 2002 y en las primeras investigaciones las autoridades señalaron como responsables del crimen a milicianos al servicio de las guerrillas de izquierda.
También dirigentes políticos consideraron infundados los señalamientos de Murillo. El ex presidente Ernesto Samper (1994-1998), consideró que la versión no es creíble pues el obispo fue un promotor de una búsqueda de una negociación tanto con las AUC como con las guerrillas de izquierda.
Murillo, quien es solicitado en extradición por Estados Unidos, que lo señala como un capo del narcotráfico, aseguró que monseñor Duarte se reunía frecuentemente en los años noventa con el comandante de las AUC Carlos Castaño, asesinado luego por sus propios hombres.
Al respecto, Samper admitió que supo de esas reuniones y señaló que estas correspondieron a gestiones de Duarte para buscar la pacificación del país de las cuales informó a miembros de su gobierno.
Sergio Fajardo, alcalde de izquierda de la ciudad de Medellín (noroeste), admitió que en dos ocasiones participó de esas reuniones a las que asistieron Castaño y Duarte, pero dijo que siempre se trato de gestiones de paz.
"Yo conocí a monseñor Isaías Duarte, un ser humano excepcional siempre del lado de quienes estaban sufriendo, siempre buscando alternativas para parar la violencia", señaló Fajardo, quien recordó que Duarte condenó en forma enérgica las masacres en Urabá.
Durante la época en que Duarte fue obispo de Apartadó, las AUC arreciaron una oleada de masacres de campesinos y civiles a los que consideraba cercanos a las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército Popular de Liberación (EPL, ex maoísta).
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