 Haleh Esfandiari en la transmisión televisiva
(AFP)
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TEHERAN (AFP) -
Dos universitarios estadounidense-iraníes detenidos desde el mes de mayo en Irán "revelaron" sus vínculos con Estados Unidos con miras a promover la democracia en Oriente Medio, en una controvertida emisión difundida el miércoles por la televisión en Teherán.
Haleh Esfandiari y Kian Tajbajsh han sido acusados de atentar contra la seguridad nacional iraní y el programa, llamado "En nombre de la Democracia", difundía las primeras declaraciones desde que fueron detenidos.
Esfandiari, de 67 años, dijo que había jugado un papel central en la organización de conferencias académicas en Irán y en llevar oradores de la República Islámica a Estados Unidos.
"El objetivo (de Estados Unidos) es propiciar cambios desde el interior, en los organismos de decisión en Irán con el fin de hacer cambiar de opinión a las personas que toman las decisiones", dijo Esfandiari.
"El hecho de que la administración estadounidense aporte dinero a la Fundación Soros refleja el hecho de que Soros y Estados Unidos comparten las mismas opiniones con respecto a Irán", declaró por su parte Tajbajsh.
La televisión iraní había anunciado que se disponía este miércoles a difundir las "confesiones" de estos universitarios irano-estadounidenses acusados de atentar contra la seguridad del Estado, mostrando varios avances que provocaron la cólera de Washington.
En esas imágenes, Haleh Esfandiari y Kian Tajbajsh, detenidos en mayo y aún presos, parecen confesar haber participado en supuestas tentativas de Estados Unidos para derrocar la República islámica pretextando la promoción de la democracia.
Washington dijo estar "escandalizado" por esas supuestas declaraciones "obtenidas bajo presión".
La televisión estatal difundió esas "confesiones" este miércoles a las 21H45 (18H15 GMT).
Haleh Esfandiari y Kian Tajbajsh están presos en la cárcel Evin de Teherán, tras haber sido detenidos acusados de atentar contra la seguridad nacional e intento de llevar a cabo una revolución de "terciopelo" contra el régimen islámico.
"Me llamo Haleh Esfandiari. Una de mis funciones era identificar a quienes intervienen para favorecer la democracia", dice la detenida en un anuncio, cubierta con una mantilla islámica.
La intención era "separar al pueblo del gobierno", declara Kian Tajbajsh. "En nombre del diálogo, del fortalecimiento (del poder) de las mujeres y de la democracia", añade Esfandiari en otra declaración incompleta.
Los dos universitarios parecen más bien en buena salud.
Aun cuando la televisión estatal presentó sus declaraciones como "confesiones", la justicia iraní recalcó que carecían de valor legal, y no tenían nada que ver con las acusaciones hechas contra ellos.
"Esta emisión ha sido realizada por la televisión estatal iraní. La justicia ha anunciado ya que no tenían un valor legal", declaró el ministro de Informaciones, Gholam Hossein Ejeie a la agencia ISNA.
"No es un asunto de confesión. Hablan en calidad de especialistas, como los otros especialistas que se expresan en la televisión iraní", subrayó una fuente judicial.
Esfandiari está encargada del Oriente Medio en el Centro Internacional Woodrow Wilson, cuya sede se encuentra en Washington. Había llegado a Irán para visitar a su anciana madre enferma.
Tajbajsh, que vivía en Irán en el momento de su detención, es especialista en arquitectura urbana. Trabajó como consejero para el Banco Mundial y la fundación Open Society del filántropo estadounidense de origen húngaro George Soros.
Además de Haleh Esfandiari y Kian Tajbajsh, un empresario irano-norteamericano, Ali Shakeri, está detenido en Irán por los mismos motivos.
Una cuarta persona, la periodista Parnaz Azima, que trabaja para Radio Farda, una emisora financiada por Estados Unidos que transmite en persa, se encuentra retenida en Irán contra su voluntad.
Irán, que se niega a reconocer la doble nacionalidad, argumenta ante Washington que se trata de un caso exclusivamente interno.
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