 Hugo Chávez
(AFP)
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WASHINGTON (AFP) -
La decisión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de retirarle sus funciones de relator al comisionado venezolano Freddy Gutiérrez, que Caracas "deploró", marca un nuevo hito en una historia de crecientes tensiones entre el organismo y el gobierno de Hugo Chávez.
El gobierno venezolano reaccionó este miércoles, y "deploró" la decisión a través de su representación diplomática ante la OEA.
"La remoción del doctor Gutiérrez como relator constituye un hecho preocupante que deploramos, ya que no contribuye al establecimiento de un diálogo sincero y necesario entre la CIDH y los Estados miembros", indica una declaración del gobierno venezolano emitida en Washington.
"Es preocupante que la CIDH, en vez de reconocer el valor de la disidencia y la pluralidad de ideas que deben prevalecer en toda institución democrática, recurra a medidas administrativas para intentar sofocarlas", añade el texto.
"Ojalá que esta decisión no esté orientada a fomentar un clima de tensión con un Estado como el venezolano, que siempre ha mostrado su disposición de realizar un diálogo constructivo con la CIDH", subraya.
Por primera vez desde que fue creada en 1959, la CIDH, que depende de la Organización de Estados Americanos (OEA), decidió el martes retirar las funciones de relator a uno de sus miembros, en este caso Gutiérrez, cuyo mandato vence este año.
"Debido a (...) graves antecedentes, los demás miembros de la Comisión hemos perdido la confianza que le fuera otorgada al comisionado Freddy Gutiérrez Trejo para el desempeño de sus funciones como relator", afirmaron los miembros de la CIDH en una resolución transmitida a la prensa.
Destacaron asimismo que Gutiérrez, quien fungía como relator para los Trabajadores Migrantes y sus Familias, así como para El Salvador, Panamá y Uruguay, "ha realizado numerosas manifestaciones públicas sobre las funciones y mandatos de la Comisión en asuntos y casos en trámite del país de su nacionalidad", Venezuela.
Los otros comisionados acusaron al venezolano de "abusar reiteradamente de su posición de Relator para atacar la integridad institucional y la imparcialidad de la CIDH y sus miembros y (hacer) declaraciones falsas sobre asuntos y casos pendientes en trámite ante la Comisión".
Gutiérrez señaló el miércoles a la prensa al margen del 128 período de sesiones de la CIDH que la decisión de la Comisión viola los estatutos del organismo, y que en la medida pesaron los choques entre Caracas y la entidad dependiente de la OEA.
"Es imposible negar que eso está planteado en el fondo", sostuvo.
Asimismo, denunció que se trata de una "iniciativa de hecho, no de derecho, contraria a cualquier norma de un cuerpo colegiado".
El caso marca un nuevo hito en una historia de tensiones crecientes entre la CIDH y el gobierno de Hugo Chávez.
La CIDH ha venido pidiendo al Gobierno venezolano en reiteradas oportunidades autorización para efectuar una visita para observar la situación de los derechos humanos en el país, al que no se desplaza desde mayo de 2002.
La CIDH demandó en abril al Estado venezolano ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con sede en San José, por violación del derecho a la libertad de expresión.
Venezuela pidió a la CIDH una audiencia sobre libertad de expresión que tendrá lugar el próximo viernes.
El gobierno de Chávez critica al organismo, al que acusa de no haber reaccionado tras el golpe de Estado que lo separó del poder por 47 horas en abril de 2002.
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