 Harry Potter es un fenómeno mundial
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LONDRES (AFP) -
Los intensos rumores que corren sobre filtraciones del último tomo de la saga de Harry Potter no fueron desmentidos por la editorial Bloomsbury, que ha lanzado un impresionante operativo para custodiar y promocionar el libro, que aparecerá a la medianoche del sábado.
Según los insistentes rumores retomados por varios diarios, copias piratas de "Harry Potter and the Deathly Hallows", el séptimo y último tomo de la serie del aprendiz de brujo creada por J.K. Rowling, han estado circulando en internet durante las últimas horas.
Según esas versiones, 396 páginas del libro, que tiene supuestamente 608 páginas, fueron fotografiadas digitalmente y subidas a internet.
"Algunos están tratando de arruinar la diversión de Harry Potter. No podemos confirmar ni negar nada, pero hay mucha cosa que se lee en internet que habría que tomar con una pizca de sal", afirmó a la AFP la portavoz de Bloomsbury, Lucy Holden.
"Mucha gente ha estado diciendo durante meses (que el libro ha sido pirateado), y mucha gente ha dicho que tiene el libro. Pero la gente debe recordar que hay montones de falsificaciones en internet, y debe esperar al sábado para leer la historia" dijo Holden.
"Tenemos un abogado que está trabajando día y noche para chequear los sitios en la red", advirtió Holden. "Hay un embargo (sobre el último tomo), y si (lo) quiebran, contactamos los sitios para pedirles que retiren" su información, dijo la portavoz de Bloomsbury.
Aunque la portavoz de la editorial británica relativizó los rumores de piratería, las filtraciones amenazan el impresionante operativo montado por Bloomsbury para proteger y promocionar "Harry Potter and the Deathly Hallows", el más importante que haya jamás acompañado la salida de un libro.
Al parecer, algunas imágenes en sitios de internet permitirían leer incluso el tan custodiado desenlace de la obra de Rowling, quien ha declarado que dos de los protagonistas principales de su saga, que vio la luz en 1997, mueren en el último capítulo.
La editorial, que ha impuesto, a un costo de millones de dólares, fuertes medidas de seguridad para que no se desvele el final de las aventuras del joven mago, reconoció que "no puede hacer nada por ahora" contra esos eventuales piratas.
Bloomsbury no puede tomar medidas legales, "no antes de que el libro sea publicado", afirmó Holmes.
El suspense sobre el esperado final y sobre quién morirá en la última entrega crece día a día.
"Se debe pagar el precio. Se trata del mal absoluto. No se suprime a los personajes secundarios, ¿no es cierto? El objetivo son los héroes, y es eso lo que yo voy a hacer", declaró hace varios meses Rowling.
Según el corredor de apuestas William Hill, muchos apuestan que Harry se suicidará en el ultimo capítulo.
Mientras tanto, las librerías de todo el mundo preparan toda clase de festejos nocturnos para la noche del viernes al sábado, cuando abrirán sus puertas a legiones de lectores de la serie de Rowling, que ha vendido más de 325 millones de ejemplares en todo el mundo, en 64 idiomas.
La última entrega del libro ha suscitado un frenesí nunca visto por la salida de un libro, que se refleja en más de 2 millones de copias vendidas antes de su publicación, así como en las ventas récord por anticipado de estampillas inspiradas en las aventuras de Potter, que fueron puestas a la venta el lunes.
Incluso, faltando pocos días para la salida de "Deathly Hallows", el libro provocó un enfrentamiento entre Bloomsbury y la cadena de supermercado Asda, la unidad británica de Wal-Mart, que acusó a la editorial de no proveerla con medio millón de copias y de "ganancias excesivas", al cobrar 17.99 libras (36 dólares) por la última entrega.
La editorial rechazó las acusaciones, afirmando que el diferendo se debía a que el supermercado no le había pagado facturas anteriores.
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