 La ministra argentina de Economía, Felisa Miceli, junto a Néstor Kirchner
(AFP)
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BUENOS AIRES (AFP) -
La ministra argentina de Economía, Felisa Miceli, renunció este lunes a su cargo luego de que un fiscal pidiera su indagatoria por sospechas de corrupción tras el hallazgo de una bolsa con 64.000 dólares en un baño de su despacho privado, a comienzos de junio.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, fue el encargado de confirmar la dimisión de la funcionaria en una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno, en la que además informó que el actual secretario de Industria, Miguel Peirano, asumirá este martes como nuevo ministro de Economía.
Fernández definió a Peirano, de 40 años, como un "economista industrialista" y ratificó la continuidad de la política económica.
"Peirano es un hombre joven con una importante trayectoria. Es un economista industrialista que llevará la economía con las mismas reglas que existieron hasta hoy", sostuvo el funcionario.
El Gobierno "continuará con su vocación industrialista y productivista para garantizar una economía en desarrollo", destacó.
Fernández tuvo que salir la noche del lunes a confirmar el alejamiento de la ministra, pese a los reiterados apoyos que había recibido en los últimos días de parte de presidente Néstor Kirchner.
La renuncia de Miceli se produce a poco más de cuatro meses del fin del mandato de Kirchner y a tres días del lanzamiento formal de la candidatura por el justicialismo (peronista) de la senadora y primera dama, Cristina Fernández, para las elecciones presidenciales de octubre próximo.
La situación de la ministra se venía comprometiendo cada vez más y este lunes un fiscal pidió su declaración indagatoria como imputada para que explique el origen del dinero descubierto durante un control rutinario de una brigada antiexplosivos en el ministerio de Economía.
El fiscal hizo públicas sus sospechas de que Miceli había ocultado los billetes -en pesos y dólares- para encubrir el supuesto origen espurio del dinero.
Consideró además que había reunido "pruebas suficientes" para sospechar que la ministra había incurrido en el delito de "incumplimiento de los deberes de funcionaria pública, sustracción de documento público y encubrimiento".
Miceli es la primera integrante del gabinete de Kirchner denunciada ante la justicia por un supuesto caso de corrupción.
Para los analistas, su relevo no provocará ningún efecto negativo en la economía del país, ya que consideran que la conducción económica siempre estuvo en manos del propio Kirchner desde la asunción de la ministra, en diciembre de 2005.
Miceli intentó defenderse ante las denuncias y atribuyó a una "torpeza" suya haber dejado la bolsa con dinero en un armario del baño de su oficina, "por falta de tiempo para hacer el depósito bancario", según dijo.
Según la ministra renunciante, el dinero se lo prestó su hermano para la compra de un inmueble, pero el fiscal reveló que las investigaciones no habían registrado ninguna operación bancaria que ratificara esos dichos.
Kirchner y Miceli se reunieron a puertas cerradas el lunes durante una hora, en un encuentro que habría sellado la suerte de la funcionaria.
El comportamiento de Miceli generó duras críticas en la oposición, que intentó sin éxito interpelarla en el Congreso y reclamó su alejamiento del cargo.
Miceli había asumido la cartera de Economía a finales de 2005 tras la renuncia de Roberto Lavagna por diferencias con el jefe de Estado.
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