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Convirtámonos en un país boutique

Nos acercaremos al país desarrollado que Costa Rica aspira a construir

Lizette Brenes
lbrenes@gmail.com
Doctora en Ciencias económicas Catedrática de la UNED

La victoria del “sí” en el próximo referendo colocaría a Costa Rica con una agenda de país, intentando sobrepasar su nivel actual de competitividad de su etapa actual de desarrollo económico basado en la eficiencia a una etapa caracterizada por la innovación. Ese es el reto de Costa Rica por las características actuales de su competitividad.

Según el World Economic Forum la competitividad de un país se evalúa de acuerdo con nueve variables. Las primeras cuatro son: instituciones, infraestructura, macroeconomía, salud y educación primaria. Estas son condiciones básicas y relevantes, sobre todo para países que se encuentran en la primera etapa de desarrollo económico. Aquí los países compiten a partir de su dotación de recursos naturales y de personal no calificado. En esta etapa, las empresas compiten por precio y venden productos básicos y perecederos. Los países en esta etapa de desarrollo se caracterizan por bajos salarios y, por ende, por un limitado PIB per cápita. Por ejemplo, el Ranquin Global de Competitividad del 2006, que considera 125 países, ubica en esta etapa a Guatemala, Honduras y Nicaragua (en las posiciones 93, 95 y 75 respectivamente).

La segunda etapa está orientada por la eficiencia. Las variables vinculadas con esta etapa son educación superior y entrenamiento, eficiencia de los mercados y preparación tecnológica. Se mejoran procesos de producción para agregar valor y la calidad es básica. Son importantes educación superior y entrenamiento, eficiencia de mercados y habilidad de aprovechar las tecnologías existentes. En esta etapa se encuentran Chile, posición 27, la mejor de América Latina, Panamá, la 57, y Costa Rica, la 53.

Ahí estamos y sin TLC existiría muy poco estímulo para competir en una nueva escala. Esta, la tercera etapa de competitividad, a la que Costa Rica tendría que apuntar con fuerza, en caso de victoria del “sí”, está orientada por la innovación, su estrategia no es agregar sino crear valor: Las variables que se miden son la sofisticación de los negocios y la innovación. En esta etapa se pueden ofrecer altos ingresos, mejor calidad de vida y las empresas compiten con productos o servicios únicos. En esta etapa se encuentran la mayoría de países europeos, Canadá y EE. UU.

En el ecosistema de negocios del país todo está conectado, para la transición hacia la etapa de innovación Costa Rica debe impulsar sectores que aprovechen sus fortalezas históricas, educación, sistema de salud, ubicación geográfica, hospitalidad y biodiversidad; sin embargo, el volumen no es una opción para el país y los sectores pueden empezar a sufrir carencia de personal con las competencias necesarias para continuar creciendo. Pero también se requiere el encadenamiento internacional de negocios e inversión que nos aportaría el TLC.

Las empresas así ubicadas se enfocarán en agregar y crear valor en las áreas de capacidad de gestión privada y pública y en las que la demanda local e internacional permita crecer. Agregar valor significa mejorar procesos y agregar servicios, o sea procurar la diferenciación. Crear valor significa investigación, desarrollo e innovación.

El tamaño del país estimulará la fusión de sectores con potencial: combinaciones de servicios de salud especializada con medicina natural, ecoturismo especializado con biodiversidad, agroindustria gourmet y orgánica, biotecnología, otras ramas de alta tecnología, servicios de construcción, servicios de idiomas, diseño.

Estas estrategia nos llevaría a competir en una categoría nueva: como país boutique : pequeño, diferenciado, con fusión de sectores y enfocado a mercados internacionales de medio y alto poder adquisitivo. Podríamos entrar a la franja de más de US$ 8000 per cápita y nos acercaremos al país desarrollado que aspiramos a construir. Todo si somos capaces de asegurar con el TLC el ingreso con ventajas estables a ese mercado que tiene el poder adquisitivo que permitiría la evolución, el mayor mercado del mundo.

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