 Bush empecinado con Irak
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WASHINGTON (AFP) -
La Casa Blanca desestimó este domingo los llamados de dos influyentes senadores republicanos que exigieron cambios en la impopular estrategia estadounidense en Irak, pero la lluvia de pedidos de una retirada anticipada de las tropas norteamericana en Irak subió de tono.
Stephen Hadley, consejero de Seguridad Nacional, dijo en varias entrevistas en programas políticos de televisión que el gobierno de George W. Bush tomó muy seriamente las intervenciones de los senadores republicanos John Warner y Richard Lugar.
Pero los legisladores republicanos deberían esperar hasta el informe de mediados de septiembre del general David Petraeus, comandante estadounidense en Irak, antes de insistir en su propuesta de iniciar una retirada en fases de las fuerzas estadounidenses, dijo.
"La orden de partida (para la retirada) debería ser escuchada de los comandantes en terreno, quienes son los que pueden hacer una evaluación sobre dónde estamos con respecto a nuestra estrategia", dijo Hadley a la cadena ABC.
Warner, por su parte, señaló que la paciencia en el Congreso con respecto a la estrategia del presidente Bush se está acabando.
Ante la pregunta de si la misión actual en Irak se mantendría si hubiera una votación hoy sobre el tema en el Congreso, Warner dijo: "lo dudo mucho".
Warner y Lugar, dos de las voces republicanas más influyentes en politica exterior, presentaron este viernes una propuesta para presionar a Bush a que cambie su estrategia y recorte su aumento de 30.000 soldados adicionales en Irak.
La propuesta consiste en que el Congreso debería autorizar una misión con menos efectivos en Irak, sacar tropas del fuego cruzado sectario y los destine a combatir extremistas, entrenar a los soldados iraquíes y asegurar las fronteras de Irak.
La propuesta difiere con la presentada por los demócratas al no incluir un plazo específico para completar el retiro total, luego de una semana en que se incrementaron las críticas a los exiguos progresos políticos logrados por el gobierno iraquí del primer ministro Nuri al-Maliki.
Hadley declaró a la CNN que para Bush, Maliki está surgiendo como "un líder que está avanzando cada vez más, no en términos sectarios, sino en una agenda para todo Irak en la cual todos los iraquíes pueden participar".
En la Cámara de Representantes estadounidense, los demócratas presionaron a través de un pedido de retiro de tropas de Irak que debería comenzar en 120 días y terminar el 1 de abril del año próximo, pero solo cuatro republicanos votaron a favor.
En el Senado, los republicanos frustraron las intenciones de los demócratas usando un procedimiento antiguo que asegura que las medidas de guerra necesitan 60 votos en 100 para ser aprobadas.
El senador demócrata Carl Levin reflexionó: "No hay caos militar. Lo que sucede es que los políticos en Irak se han negado a hacer los compromisos que son esenciales si quieren terminar con la violencia en Irak".
"Ese es el punto. No hubo progreso en esa área. Es por eso que no tiene sentido esperar a setiembre", cuando el comandante estadounidense Petraeus eleve su informe de situación al Senado, agregó.
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