 Día sangriento en Pakistán
(AFP)
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ISLAMABAD (AFP) -
Al menos 24 soldados paquistaníes murieron y 28 resultaron heridos el sábado cuando un terrorista suicida lanzó un coche cargado con explosivos contra un convoy militar en una región tribal en la frontera con Afganistán, informó el portavoz del ejército.
Un balance anterior daba cuenta de 18 militares fallecidos, pero posteriormente se hallaron nuevos cadáveres, señaló Waheed Arshad.
El convoy se dirigía a Miransha, ciudad principal del distrito tribal de Waziristán Norte, cuando el kamikaze se lanzó contra el contingente, dijo.
Este atentado se produce en momentos en que el presidente paquistaní, Pervez Musharraf, enfrenta una ola de protestas orquestadas por fundamentalistas islámicos tras el asalto militar a la Mezquita Roja de Islamabad, en la que se habían atrincherado cientos de militantes.
Un total de 86 personas murieron en la operación militar del martes y el miércoles, que puso fin a ocho días de encierro.
El número dos de Al Qaida, Ayman Al Zawahiri, exhortó a los paquistanos, el mismo día del asalto, a "rebelarse" contra Musharraf.
El jueves, dos atentados suicidas dejaron ocho muertos en el país y la policía indicó el viernes haber detenido en el noroeste a tres hombres con un coche que contenía siete atuendos de kamikaze y varios explosivos.
El viernes, miles de manifestantes en todo el país llamaron a la guerra santa y quemaron efigies del "tío Sam" y del general gobernante, cuya alianza con Estados Unidos en la guerra contra el terrorismo repudian.
Musharraf ordenó hace poco el despliegue de miles de soldados suplementarios en el noroeste de Pakistán, en la frontera con Afganistán, zona que, según Washington, se ha convertido en un nuevo santuario para los talibanes y para los hombres de la red Al Qaida.
Según el último informe de los servicios de inteligencia norteamericanos, la organización de Osama Bin Laden "se ha refugiado en la zonas tribales del noroeste de Pakistán, donde estaría dando entrenamiento militar a sus hombres y planificando nuevo ataques".
Para complicar aún las cosas a Musharraf, un alto dirigente fundamentalista paquistano anunció el sábado que iba a renunciar al Parlamento en protesta por el asalto lanzado por el ejército con la Mezquita Roja.
Qazi Hussain, que encabeza la principal alianza de partidos fundamentalistas, la Muttahida Majlis-e-Amal (MMA), declaró que de este modo quería también reforzar la presencia del ejército en las zonas tribales que bordean Afganistán.
En una entrevista telefónica con la AFP, un comandante talibán que se identificó como Farhad amenazó el sábado con lanzar "una guerra de guerrillas" contra el ejército paquistano en la región tribal si no evacua antes del domingo los nuevos puestos de frontera creados la semana pasada.
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