 La bandera de EEUU y el rostro de Musharraf encendidos
(AFP)
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LAHORE, Pakistán (AFP) -
Manifestantes musulmanes quemaron este viernes efigies del presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, y del icono estadounidense del "Tío Sam", en unas masivas protestas contra el ataque de la radical Mezquita Roja de Islamabad llevado a cabo esta semana por el ejército.
"La acción militar en la Mezquita Roja está causando odio en los corazones de los musulmanes paquistaníes", dijo el ex parlamentario Hafiz Fazal Mohamad a las 700 personas que se manifestaron en la ciudad de Quetta (sureste), cerca de la frontera con Afganistán.
Los manifestantes quemaron un retrato del general Musharraf, quien dio la orden del asalto a la Mezquita Roja que se saldó con la muerte de, al menos, 86 personas.
"La Mezquita Roja se transformó en un baño de sangre de inocentes musulmanes", afirmó Anwarul Haq Haqqani, un líder local del partido religioso Tahafuz Khatam e Nabowat Pakistán. "Fue una acción bárbara", añadió.
Según el ejército, el ataque causó la muerte de 11 soldados y de 75 personas que se encontraban en el interior de la Mezquita, en su mayoría islamistas, si bien un portavoz militar aseguró que 19 de las víctimas estaban en tal estado de calcinación que "podía tratarse de cualquiera, de cualquier sexo y edad".
Otras 20.000 personas, incluidos hombres, mujeres y niños, rezaron por las víctimas en una mezquita de Lahore administrada por un grupo islamista que Estados Unidos considera una organización terrorista.
Un grupo de esos manifestantes quemaron un muñeco del "Tío Sam" y enarbolaron banderas con amenazas contra Musharraf y el presidente estadounidense, George W. Bush.
"¡Asesino, asesino, Musharraf, asesino!", clamó la multitud. "¡Justicia, justicia, queremos justicia!"
"Esto fue un genocidio, cientos de mujeres y niños inocentes fallecieron", declaró el clérigo Mohamad Saeed, el líder de Jamaat ud Dawa, el brazo político del prohibido grupo de militantes Laskhar e Taiba.
"Es terrorismo de Estado, es brutalidad extrema y aquellos que mataron a los inocentes tendrán un destino horrible", sostuvo Saeed.
En la ciudad de Peshawar (noroeste), unos 2.000 musulmanes juraron proseguir con la misión de Abdul Rashid Ghazi, uno de los dos líderes de los islamistas de la Mezquita Roja, que murió en el ataque final.
Maulana Yusaf Qureshi, principal orador de la mezquita de Mahabat Khan, preguntó a sus fieles si seguirían los pasos de Ghazi. Los presentes respondieron alzando sus manos y cantando "Allahu Akbar" ("Alá es el más grande"), "Que viva el islam" y "muerte a Musharraf".
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