 Soldados libaneses en Nahr al-Bared
(AFP)
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NAHR AL BARED, Líbano (AFP) -
El ejército libanés bombardeó de nuevo el viernes el campo de refugiados palestinos de Nahr al Bared, en el norte del país, en el segundo día de violentos combates con los islamistas de Fatah al Islam que costaron la vida a nueve militares.
La ofensiva de la artillería y de los tanques que lanzaron obuses prosiguió ininterrumpidamente el viernes contra las posiciones de los islamistas en el interior del campo en ruinas, de donde ya huyeron en semanas pasadas la inmensa mayoría de sus 31.000 habitantes, según un corresponsal de la AFP.
La operación militar iniciada el jueves podría representar el asalto final al recinto, donde todavía resisten unas pocas decenas de los militantes de Fatah al Islam que se atrincheraron en su interior el pasado 20 de mayo.
Los islamistas respondieron al ejército, apostado en el exterior del campo, con el lanzamiento de once cohetes, que no dejaron víctimas.
Apoyados por las fuerzas del aire, los soldados libaneses trataban con dificultad de avanzar hacia las posiciones de los islamistas por un terreno sembrado de artefactos.
Dos militares perecieron el viernes y un tercero, herido la víspera, sucumbió, declaró a la AFP un portavoz del ejército. El jueves, seis soldados resultaron muertos.
Este balance eleva a cerca de un centenar el número de uniformados libaneses fallecidos desde el inicio de los combates.
El ejército anunció el viernes en un comunicado estar "estrechando el cerco alrededor de los elementos armados" en el campo y "haber tomado por completo el control de varios inmuebles y fortificaciones" utilizados por Fatah al Islam para "atacar a los soldados y emboscar a francotiradores".
"Las unidades de élite continúan limpiando estos inmuebles de minas y derrocando las barreras levantadas en las calles" de Nahr al Bared, según el comunicado.
Los cerca de 150 militantes de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que habían establecido un perímetro de seguridad en el interior del campo para proteger a los últimos civiles, abandonaron el lugar el pasado miércoles, durante una operación de evacuación dirigida por organizaciones humanitarias.
Una segunda intervención destinada a rescatar del interior a 45 niños y 20 mujeres, miembros de las familias de los islamistas, fracasó.
Los combates, los más mortíferos desde el final de la guerra civil libanesa (1975-1990), dejaron hasta el momento 184 fallecidos, entre ellos 95 soldados.
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