 Iglesia pide "apertura"
(AFP)
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LA HABANA, 13 Jul 2007 (AFP) -
La Iglesia Católica demandó más apertura en Cuba, con mayor acceso a las cárceles y a los medios de comunicación, aprovechando el momento de distensión y diálogo por el que pasan sus relaciones con el gobierno de Fidel Castro.
Al cierre de la XXXI Asamblea Ordinaria del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), que incluyó la asistencia de cuatro cardenales, los prelados dijeron haber constado que existe una "apertura" y "un diálogo" entre la Iglesia y el Gobierno, aunque pidieron más facilidades para el desarrollo de su misión evangelizadora.
"Yo creo que se puede profundizar ese diálogo, pero hay una apertura del gobierno para ese diálogo con las autoridades de la Iglesia. Creo que hay un clima bueno, mejorado", dijo el presidente del CELAM, Raymundo Damasceno, arzobispo de Aparecida (Brasil).
Damasceno valoró como "cordial" un encuentro celebrado la noche del miércoles de los obispos del CELAM con los vicepresidentes cubanos Carlos Lage y Esteban Lazo, los ministros José Ramón Balaguer (Salud) y Felipe Pérez Roque (Relaciones Exteriores), así como con directivos de la Oficina de Asuntos Religiosos del Partido Comunista (PCC).
El gobierno informó de esa reunión en un comunicado publicado este viernes en el diario Granma, del PCC, en el que también calificó el encuentro como "cordial y constructivo".
"Las puertas quedaron abiertas" para un nuevo encuentro, dijo por su parte Emilio Aranguren, obispo de Holguín (Cuba), quien destacó que "desde 1986 la Iglesia en Cuba ha tenido un ritmo de vida y de misión", sobre todo después de la visita del Papa Juan Pablo II, en enero de 1998.
La presidencia del CELAM pidió a la Iglesia Católica cubana aprovechar el diálogo con el Gobierno para plantear las demandas de la oposición por los presos políticos y la situación de los derechos humanos, tras acusar recibo de cartas enviadas por la disidencia interna.
"Uno de los rostros que tiene pobreza en nuestro continente son los encarcelados, en un fenómeno común", dijo Aranguren, al comentar que una de las demandas de la Iglesia en la isla es que se le permitan las "celebraciones comunitarias de la fe".
Comentó que "sería muy bueno que muchas de las personas que están en las cárceles (de Cuba) tuvieran la oportunidad de participar" en misas, porque "no hay celebraciones colectivas, solo "una relación personal entre el capellán y el recluso que lo solicita, tanto los de conciencia como los que son de causas comunes".
En la reunión con las autoridades de La Habana, los obispos aprovecharon para pedir al gobierno cubano más acceso de la Iglesia Católica a los 24.000 jóvenes extranjeros que estudian en la isla.
El acceso al sistema educacional es una de las reivindicaciones históricas de la Iglesia ante el gobierno de Fidel Castro, quien expropió las escuelas religiosas en 1961, como parte de la nacionalización de la enseñanza. En esos años las relaciones fueron la de mayor tensión.
Aranguren señaló que la Iglesia también quiere tener más acceso a los medios de comunicación de la isla -todos bajo control del Estado- para llevar su mensaje evangelizador.
"En este año he tenido oportunidad de tener tres alocuciones de radio (...). Es lógico que yo estoy pidiendo que esto lo podamos hacer todas las semanas", ilustró el obispo cubano.
La misión de la Iglesia "poco a poco se tiene que ir purificando de una serie de prejuicios, de una serie de predisposiciones; muchas veces ha habido acontecimientos en la historia que han contribuido a eso y otras veces responde a una mentalidad ideológica específica", añadió.
Los más de 70 delegados del CELAM concluyen la noche de este viernes su Asamblea Ordinaria con una misa en la catedral de La Habana, en el casco histórico de la ciudad.
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