 Marcha de docentes en Perú
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LIMA (AFP) -
El gobierno peruano endureció su postura ante una huelga general indefinida de maestros estatales que entró este viernes en su noveno día, caracterizada por brotes de violencia, marchas, bloqueo de rutas y protestas en diversas ciudades del país.
Las protestas están encabezadas por el Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación, que mantiene movilizados a cientos de docentes, que en su afán por realizar marchas sostienen escaramuzas cotidianas con la policía antimotines que los dispersa con gases lacrimógenos.
El gobierno niega que el país se encuentre en una situación de convulsión social, mientras los gremios en conflicto y políticos de oposición sostienen que Perú afronta "un momento de crisis política".
El punto de conflicto entre los maestros y el gobierno radica en una ley que estableció mecanismos de evaluación permanente, con aumentos salariales, y que cesa a los profesores que sean desaprobados en tres evaluaciones consecutivas.
El gremio magisterial dice que esa norma permitirá el despido masivo de docentes, pero el gobierno responde que lo que se busca es mejorar los niveles de la educación en Perú, una de las más deficientes de América Latina.
El máximo líder del gremio magisterial, Luis Muñoz Alvarado, tras ser detenido en la víspera, fue liberado el viernes por la tarde.
El dirigente es acusado de "alteración del orden público" cuando lideraba una marcha de los docentes, lo que exacerbó los ánimos de los huelguistas.
Ante las protestas en las calles, el presidente Alan García advirtió que "es responsabilidad del gobierno soportar el embate y que tiene la obligación de mantenerse firme y con mano dura".
"Creyeron que con algunas marchas iban a hacer retroceder al gobierno, pero no lo van a lograr porque aquí no hay vacas sagradas", enfatizó García este viernes en un mitin en la ciudad norteña de Trujillo al calificar a los huelguistas de "maestros ociosos".
"Si quieren saber qué es un gobierno firme, aquí está el gobierno para poner mano dura y poner fin a esos arrebatos", añadió, subrayando que su administración llevará adelante las reformas sociales "pasando por encima de sus adversarios".
García culpó de las protestas a "dirigencias primitivas" vinculadas a sectores radicales comunistas "que ya han sido sepultados por la historia".
Como parte de la estrategia gubernamental, la policía antimotines cercó este viernes una céntrica plaza de Lima, donde se ubica la sede de la izquierdista Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), e impidió con gases lacrimógenos que partiera una marcha de trabajadores por las calles de Lima.
Mario Huamán, secretario general de la CGTP, denunció que hay por lo menos 200 maestros y trabajadores detenidos en los últimos días en diversas ciudades del país.
El dirigente acusó a García de mantener una política económica neoliberal que favorece abiertamente a los ricos y a las transnacionales, haciendo notar que su aprobación, según las encuestas, ha descendido notoriamente.
En Arequipa (sur) manifestantes que acatan desde hace tres días un paro regional indefinido promovida por el Frente Amplio Cívico de Arequipa, contra el incremento del costo de vida, se enfrentaron con la policía hiriendo a dos y reteniendo por horas a seis efectivos.
Un sondeo a nivel nacional divulgado este viernes por la Universidad Católica mostró que el mandatario tiene una aprobación de 35% frente a una desaprobación de 59%, cuando García está por cumplir este 28 de julio el primero de sus cinco años de gobierno.
El líder opositor Ollanta Humala, del Partido Nacionalista, sostuvo que Perú "vive una crisis política en que no se atienden las demandas de los pobres, mientras se trata con guantes de seda a las grandes empresas".
Junto a los maestros se realiza una huelga regional indefinida en Arequipa, en demanda de presupuesto para obras regionales, que se cumple con bloqueo de rutas.
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