 Correa con trabajadores ecuatorianos en España
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MADRID (AFP) -
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, finaliza este viernes en Valencia (este) su visita privada de cuatro días a España, marcada por sus multitudinarios encuentros con la numerosa comunidad ecuatoriana que reside en territorio español.
Correa, quien llegó en la noche del jueves a Valencia procedente de Barcelona (noreste), mantuvo encuentros con sus compatriotas en dos fábricas y en la universidad de Valencia, donde fue agasajado por inmigrantes ecuatorianos con regalos y danzas típicas de su país.
El presidente recorrió la fábrica de pan y bollería de la empresa Nudespa en la localidad de Albuixech, así como la factoría de persianas Luxe Perfil en Chivas, donde habló con los numerosos ecuatorianos que trabajan en ellas, a los que volvió a reiterar que su gobierno trabaja para que los emigrantes puedan volver.
"Queremos considerar el gobierno como el gobierno de los migrantes y para ello hemos creado la Secretaría Nacional del Migrante", afirmó posteriormente el mandatario durante su intervención en la universidad valenciana.
Desde que llegó a España el pasado martes, Correa ha puesto a la emigración en el centro de su actividad y de sus reuniones del miércoles con el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el rey Juan Carlos.
Los ecuatorianos residentes en España constituyen la mayor comunidad inmigrante latinoamericana con más de 421.000 personas, según cifras oficiales, al tiempo que se estima que habría cerca de otro medio millón en situación irregular.
Tanto en Madrid el miércoles, como en Barcelona (noreste) el jueves, las reuniones con sus compatriotas han sido continuas, cuando falta poco ya para la celebración, el 30 de septiembre, de elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente ecuatoriana, que se encargará de redactar una nueva Constitución para ese país sudamericano.
Los emigrantes ecuatorianos contarán con seis representantes en esa Asamblea porque "los tres millones de ecuatorianos en el exterior son considerados como una quinta región", afirmó el mandatario ecuatoriano.
Correa insistió en que el mayor reto de su gobierno es construir "una patria digna de donde nadie más tenga que salir forzosamente y a la que (los inmigrantes) puedan regresar y encontrar la prosperidad".
Con este objetivo, en 2008 se pondrá en marcha un plan de retorno de inmigrantes mediante el cual se apoyará con créditos a quienes quieran volver.
Para Correa, la experiencia acumulada por los trabajadores ecuatorianos en España puede servir para crear puestos de trabajo en Ecuador, poniendo como ejemplo a los trabajadores de Luxe Perfil "que pueden hacer persianas allí", al tiempo que recordó que los planes de vivienda y de microcréditos dan prioridad a los inmigrantes.
Siempre en apoyo de la emigración, el presidente se refirió al programa de apoyo pedagógico para hijos de padres migrantes, así como a su diálogo con el gobierno español sobre regularizaciones o planes de reagrupación familiar.
Correa transmitió esta preocupación el miércoles a Zapatero, aunque éste ha descartado un nuevo proceso extraordinario de normalización como el que permitió la regularización de 600.000 inmigrantes en 2005.
El mandatario, quien también se entrevistó por la mañana con la alcadesa de Valencia, Rita Barberá, atendió numerosas preguntas de sus compatriotas, a los que alertó contra los "rumores" contra él y su política.
Correa finalizará su visita a España en la tarde del viernes con una visita al Centro de Atención al Migrante en Valencia, antes de tomar un avión de vuelta a Barcelona, desde donde partirá a primera hora del sábado hacia Milán, siguiente etapa de su primera gira europea que le llevará también a Bélgica.
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