 Alberto Fujimori
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SANTIAGO (AFP) -
El juez chileno Orlando Alvarez, que negó la extradición de Alberto Fujimori, estimó que las pruebas aportadas por el Estado peruano fueron insuficientes, mientras en Lima crece la percepción de que el ex presidente no será juzgado y regresará a Japón, donde es candidato al Senado.
Tras su sorpresivo fallo del miércoles, en que desestimó los 12 cargos por los cuales se reclama la extradición de Fujimori, Alvarez transfirió la responsabilidad de su decisión al Estado peruano al considerar insatisfactorias las pruebas que aportó al proceso.
"Los antecedentes para extraditar a Fujimori eran vagos", dijo el magistrado a la prensa en Santiago.
Si Perú hubiera incluido en su petición "testigos presenciales, testigos que hubieran dado razón a sus dichos y que no sólo conocieran el hecho, sino sus circunstancias esenciales", habría autorizado la extradición agregó.
"El testigo presencial constituye una buena prueba, los testigos de oídas pueden ser considerados, pero no tienen el mismo valor", indicó.
El magistrado abundó en sus críticas al señalar que había una carencia de pruebas de parte del Estado peruano porque "allá no se exige tanto" para procesar a alguien como se exige en Chile.
Sobre sus divergencias con la fiscal suprema de Chile, Mónica Maldonado -que el 7 de junio pasado emitió un informe en que sí recomendó la extradición de Fujimori- Alvarez dijo que hubo una valoración distinta de las pruebas.
"Mientras ella las pruebas testimoniales las miró suficientes, a mí no me convencieron para tener una convicción", señaló el juez.
Alvarez volvió a descartar la existencia de presiones. "Pocas veces tramité un asunto con más comodidad, porque los abogados de las partes no hicieron lobby e intervención en el juicio. Ellos actuaban por escrito", explicó.
El fallo del juez será examinado en los próximos meses por cinco magistrados de la Corte Suprema, que darán un fallo final e inapelable sobre el destino de Fujimori, quien seguirá mientras tanto en arresto domiciliario en Santiago.
En Lima, entretanto, crece la percepción de que Fujimori se librará de la extradición al Perú o, a lo sumo. tendrá que responder por cargos menores que le darán una leve condena. En cambio podría ir a Japón, donde ahora mismo es candidato a un escaño en el Senado para los comicios del 29 de julio próximo.
Otra percepción es que los tres Estados involucrados en el asunto respiraron aliviados con el fallo, como señala el analista Mirko Lauer.
Según Lauer, "el gobierno chileno se libra de tener que extraditar a una persona que todavía podría tener un papel importante en la impredecible política peruana" y que "es una causa célebre para muchos nipones".
Por otro lado -estima Lauer- "el gobierno peruano se libra (...) de tener que juzgar a un político que tiene el 10% del Congreso y una indiscutible capacidad para utilizar los medios", mientras que "el gobierno japonés se libra de la necesidad de abogar en público por la libertad de un político al que ha declarado ciudadano y protegido como tal".
Por su parte el analista Carlos Basombrío señala que aunque siempre ha sido enemigo de las teorías conspirativas, "la decisión del juez de negar la extradición de Fujimori para todos los cuadernillos de extradición es tan conveniente a los intereses de los tres gobiernos involucrados, que muchos nos preguntamos si no ocurrió algo entre bambalinas".
"¿Cuánto habrá influido en su decisión que el fallo le venga como anillo al dedo a los tres países?", se preguntó Basombrío, para quien "es público y notorio el desgano con que (los funcionarios peruanos) asumieron el proceso de extradición heredado del gobierno anterior", el de Alejandro Toledo.
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