 Explosión en el campo de refugiados palestino Nahr al-Bared
(AFP)
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NAHR AL BARED, Líbano (AFP) -
El Ejército reanudó el jueves sus intensos bombardeos sobre el campo de refugiados palestinos de Nahr al Bared, en el norte de Líbano, lo que podría ser una señal del comienzo del asalto final a los islamistas de Fatah al Islam.
Espesas nubes de humo cubrían el campo en ruinas, inundado de obuses y prácticamente vacío. No quedaban más que los combatientes islamistas atrincherados en su interior desde hace unos dos meses, y sus familias.
El bombardeo, que comenzó en la madrugada, continuaba por la tarde.
Cuatro militares murieron, según el Ejército. Dos de ellos perecieron en una emboscada en un extremo del campo y un oficial fue asesinado por un francotirador, indicaron fuentes médicas.
En el sur de Nahr al Bared, un inmenso campo donde antes de que comenzaran los combates vivían unos 31.000 refugiados, se sucedían los disparos de obuses de todos los calibres y los tiroteos con armas ligeras entre los soldados y el grupo islamista, vinculado a Al Qaida.
"El bombardeo de hoy es un primer paso hacia la batalla final contra el grupo terrorista cuyos miembros se niegan a rendirse al Ejército desde el 20 de mayo", afirmó un oficial en el lugar.
Sin embargo, el portavoz militar desmintió que se trate del "ataque final".
El Ejército sigue "estrechando el cerco en torno a Nahr al Bared y limpiando las posiciones de los islamistas con el fin de obligarlos a rendirse", afirmó a la AFP.
Por la noche habían llegado refuerzos de efectivos y material militares a los alrededores de Nahr al Bared, según el corresponsal de la AFP en la zona.
El miércoles, por primera vez en varias semanas, el Ejército había autorizado a las organizaciones humanitarias entrar en el campo para evacuar a los civiles.
Unas 20 mujeres pudieron salir del campo, así como aproximadamente 140 militantes de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que garantizaban las labores de seguridad, al igual que hacen en los demás campos de refugiados palestinos del país.
Los bombardeos se reiniciaron el miércoles en la noche. El jueves por la mañana tropas de élite, batallones motorizados y unidades de ingenieros se desplegaron en torno al campo, a 15 km al norte de Trípoli, la segunda ciudad de Líbano.
También el miércoles, en vísperas del aniversario del comienzo de la ofensiva israelí en Líbano contra el Hezbolá chiita (entre el 12 de julio y el 14 de agosto), el primer ministro Fuad Siniora había pedido que se reforzara la capacidad del Ejército para "poner fin" a los combates contra "la banda criminal" de Fatah al Islam.
Este grupo, que reconoce tener vínculos ideológicos con Al Qaida, está acusado por las autoridades libanesas de ser un instrumento de los servicios secretos sirios para tratar de desestabilizar a Líbano, lo que desmienten las autoridades sirias.
Estos combates, los más mortíferos desde el final de la guerra civil en 1990, estallaron el 20 de mayo pasado, cuando el Fatah al Islam atacó al Ejército en los alrededores de Nahr al Bared. En total, 178 personas, incluidos 90 soldados, perdieron la vida desde esa fecha.
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