 Rio extrema medidas de seguridad por Panamericanos
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RIO DE JANEIRO (AFP) -
La ciudad de Rio de Janeiro se encuentra en estado de alerta máxima para asegurar el desarrollo de los XV Juegos Panamericanos, que comienzan el viernes, en medio de una amplia ofensiva contra los narcotraficantes en las favelas.
En total fueron movilizados 18.000 policías para proteger a los 5.500 atletas de 42 países y los 800.000 turistas que asistirán a los Juegos, entre el 13 y el 29 de julio.
Rio se encuentra en un "estado de alerta máxima", declaró el secretario nacional de Seguridad (con rango de ministro), Luiz Fernando Correa.
"Nuestro plan asegura los estadios, las instalaciones para entrenamiento, las residencias (de los atletas) y habrá además una intensa presencia policial en los puntos turísticos, las playas y los alrededores del Cristo Redentor", subrayó Correa.
La tarea de las fuerzas de seguridad es tanto más delicada ya que el gobierno del estado de Rio continúa su ofensiva, iniciada a principios de mayo, contra los traficantes de droga que controlan las favelas. Los enfrentamientos han dejado hasta el momento 44 muertos y 75 heridos según cifras oficiales.
Las autoridades invirtieron 280 millones de dólares en la formación de agentes de seguridad, la modernización de su equipamiento (desde automóviles hasta helicópteros) y la integración de las diferentes fuerzas de policía civil, militarizada, federal y de elite.
Estos medios permitirán, en particular, una rigurosa vigilancia del espacio aéreo. Desde el 29 de junio comenzó la Operación Aérea de Seguridad Rio-2007, basada al aeropuerto de Jacarepaguá, al oeste de la ciudad, y dotada con 24 helicópteros.
La policía militarizada (PM) movilizó 8.763 hombres en las calles cercanas a los centros de competición y de entrenamiento además de los sitios turísticos. Los efectivos fueron reforzados por 6.000 policías de elite de la Fuerza Nacional de Seguridad (FSN) llegados de todo el país.
Una partida de integrantes del FSN permanecerá en Rio tras los Juegos para asistir a la policía en las favelas.
A ello se suman los dispositivos de seguridad que algunas delegaciones trajeron a Rio. La estadounidense fue precedida de agentes del FBI que realizaron un relevamiento fotográfico aéreo de la ciudad, dijo el alcalde César Maia.
El principal objetivo del FBI es la "prevención del terrorismo" pero los estadounidenses se inquietaron también por el narcotráfico. Por ello también enviaron agentes de la DEA, la agencia antidrogas de Estados Unidos.
"Pero Rio fue elegida justamente porque es segura y no es blanco del terrorismo", indicó el alcalde.
Además de garantizar la serenidad de los atletas, turistas y habitantes durante el periodo de competiciones, el gobierno brasileño pretende en esta ocasión "experimentar una nueva política de seguridad", concluyó por su parte el secretario Correa.
El ensayo es importante para un país que es firme candidato a organizar el Mundial de Fútbol de 2014 y también lo es para Rio, que pretende los Juegos Olímpicos 2016.
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