Búsqueda
Avanzada
Jueves 12 de julio, 2007
San José, Costa Rica.

Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,

  Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review


  Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Chats
Foros

  Especiales Noticiosos
Listado Completo

Ocio y Cultura
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (Revista Dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Sitios Costa Rica

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna Idioma

  Otros formatos
nacion.com en su PDA
nacion.com en el celular
nacion.com en formato
Noticias por e-mail

Quiénes somos
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Gente Ya

-Esta página se actualiza continuamente durante todo el día. Para ver la edición más actual, sírvase oprimir el botón de "Refresh" o "Refrescar" de su visualizador de Internet.


Se puede aprender a olvidar malos recuerdos, según investigadores de EEUU

SGE.BFV74.120707194546.photo00.quicklook.default-245x163.jpg
Enseñan cerebro modelo a Bush
(AFP)

WASHINGTON (AFP) - El cerebro humano está dotado de un mecanismo que permite borrar voluntariamente recuerdos traumatizantes, según un estudio divulgado el jueves en Estados Unidos y susceptible de permitir nuevos tratamientos contra la depresión y la ansiedad.

Según los científicos, esta capacidad de olvidar es un rasgo positivo en la evolución humana.

Destacan que si los cazadores de la Edad de Piedra que escaparon de las garras de un león cuando cazaban un antílope no hubieran podido olvidar esa situación, habrían dejado de cazar y habrían muerto de hambre.

En este estudio "hemos mostrado que los individuos tienen la capacidad de aprender a suprimir selectivamente malos recuerdos de su memoria", explicó Brendan Depue, uno de los coautores de la investigación, divulgada por la revista estadounidense Science del 13 de julio.

"Creemos haber detectado los mecanismos neuronales de este fenómeno y esperamos que este descubrimiento, así como investigaciones futuras, generarán nuevos enfoques terapéuticos y nuevos medicamentos que permitan tratar un conjunto de problemas emocionales", añadió este investigador en neurociencia de la Universidad de Colorado (oeste).

Por ejemplo, las fobias, los comportamientos obsesivos o los estados de estrés provocados por una experiencia traumatizante, explicó.

Durante un periodo de entrenamiento, los participantes debieron memorizar 40 pares de imágenes que incluían un rostro humano emocionalmente "neutro" asociado a una escena perturbadora como la de un soldado herido, una silla eléctrica o un accidente de ruta.

Luego se sometió a las personas a un ejercicio para determinar si ante la visión de la imagen "neutra" podían recordar u olvidar voluntariamente la imagen traumatizante correspondiente.

Su cerebro fue sometido a una IRM (imagen por resonancia magnética) que permite visualizar en tiempo real el funcionamiento de un órgano. Según los investigadores, el proceso de supresión de la memoria se sitúa en el córtex prefrontal, considerado la zona de control de los pensamientos.

Descubrieron que dos zonas del córtex prefrontal actúan en tándem para neutralizar la actividad de otras regiones específicas del cerebro, como el córtex visual, el hipocampo y la amígdala, que juegan un importante rol en la memoria visual y la emoción.

"Los resultados de este estudio muestran que el proceso de supresión se produce y ocurre bajo el control de las regiones prefrontales del cerebro", indicaron los investigadores.

La parte más anterior del cortex prefrontal, que juega un rol activo en el mecanismo de supresión voluntaria de la memoria, representa una característica relativamente reciente en la evolución del cerebro humano, subrayaron.

"Esta investigación mostró que las personas pudieron controlar su memoria emocional bajando la utilización de algunas partes de su cerebro para impedir los recuerdos desagradables", añadieron.

Los investigadores no pudieron determinar sin embargo cuántas sesiones de entrenamiento serían necesarias para que un soldado fuertemente traumatizado por la guerra, por ejemplo, o una persona víctima de un grave accidente, pueda aprender a olvidar voluntariamente esas experiencias.

El estudio sigue las tesis del padre del psicoanálisis Sigmund Freud, que habló hace más de un siglo del concepto de memoria reprimida.

© 2007 AFP


- Información provista por la agencia AFP. Cualquier imprecisión en estos cables proviene directamente de la agencia de noticias AFP. Si desea que nacion.com envíe todos los días información de última hora a su correo electrónico, vea los detalles en el servicio de envío de noticias por email.

Sala de Redacción
Latinoamérica Ya
Mundo Ya
Deportes Ya
Gente Ya
Nuevas Tecnologías


Especiales
Inventario completo


Suplemento M
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Obituario
Diario Oficial La Gaceta