Búsqueda
Avanzada
Martes 10 de julio, 2007
San José, Costa Rica.

Publicidad
  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Copa América 2007
Campeonato 2006-2007
Sitio de Mapas

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Xpresiones
Chats
Foros
Obituario

Ocio y Cultura
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Caja de Cambios (Motores y transporte)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Calendario 2007

Especiales Noticiosos
Nueva ley de Migración
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Conferencia mundial sobre sida 2006
Mundial 2006
Elecciones 2006
Especial Escogiendo Escuela
Listado Completo

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Tribuna del Idioma

  Otros formatos
nacion.com en su PDA
nacion.com en el celular
nacion.com en formato
Noticias por e-mail

Quiénes somos
Teléfonos, fax y direcciones de La Nación
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Sucesos:

Foto Principal: 1654247
Isabel Rosales, la madre, tenía 36 años de edad.
Mario Rojas

‘Tía, gracias a Dios me sacaron del agua’


Otto Vargas M.
ovargas@nacion.com

Naranjo, Alajuela. Valeria Salazar jugó ayer con sus muñecas, ajena al bullicio en casa de sus tíos. La inocencia de sus cinco años no alcanza para comprender que sus padres y hermanos no regresarán.

“Tía, gracias a Dios me sacaron del agua”, dijo ayer a Enia Salazar, hermana del subgerente. Esa ha sido, hasta el momento, su única referencia del accidente.

Los padres de la niña, Luis Fernando Salazar e Isabel Rosales, vivieron enamorados hasta que la muerte los separó.

Se casaron hace 17 años. Para entonces, él era un cajero que poco a poco se abría campo gracias a su empeño y dedicación.

Hace tres lo ascendieron a subgerente en un banco de Naranjo.

Herederos. De la unión nacieron cuatro hijos. Tres de ellos murieron el domingo. Luis Alejandro, el mayor, de 16 años, cursaba el décimo año en el Colegio Experimental Bilingüe de Naranjo. Soñaba con asistir a la universidad para estudiar diseño gráfico.

“Mi hermano (Luis Fernando) pensaba mucho en los estudios de su hijo mayor. Decía que el próximo año los ingresos serían para que fuera a la universidad”, rememoró Enia Salazar.

Esteban, el segundo de los vástagos, este año se graduaría de sexto grado en la escuela de La Palmita, en Naranjo. Un año atrás venía su hermano José Andrés.

La familia era muy unida y con frecuencia salía de paseo. Los varones jugaban en equipos de futbol. Su padre, Luis Fernando, era un seguidor incondicional. Los domingos solía apoyarlos en los campos de juego.

La madre era una ama de casa que atendía con esmero a su familia. El viernes, el padre sacó medio día de vacaciones para irse al paseo que diezmó a la familia.

Sala de Redacción
Latinoamérica Ya
Mundo Ya
Deportes Ya
Gente Ya
Nuevas Tecnologías


Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo


Suplemento inmobiliario M
Suplemento Autos 2007
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Obituario
Diario Oficial La Gaceta