|
|
|||
|
|||||
|
|
Salud & Familia Expertos deben aún entender cuáles procesos regula el gen en el organismo Marcela Cantero mcantero@nacion.com Un equipo internacional de científicos halló un nuevo gen vinculado al riesgo de desarrollar asma durante la infancia, según informó la revista Nature . El descubrimiento lo realizaron investigadores de centros estadounidenses, ingleses, franceses y alemanes. Se trata del gen ORMDL3, situado en el cromosoma 17. El gen en cuestión está presente en todas las personas, pero existen distintas variaciones –o alelos– de él. Según el alelo que se tiene, cambia la forma en que se expresa el gen. Justamente eso fue lo que descubrieron los científicos. El cambio de una sola pieza –un nucleótido– en la cadena de ADN que codifica el gen hace que este se exprese más. Ese pequeño cambio es conocido en la jerga científica como polimorfismo de un solo nucleótido. El trabajo halló que la presencia de este polimorfismo aumentó de un 60% o un 70% la posibilidad de desarrollar asma infantil. Para localizar esta variación, compararon el ADN de 994 niños con asma con el de 1.243 sanos. El equipo se enfocó en hallar polimorfismos de un solo nucleótido específicos del asma infantil. Esta revisión les permitió encontraron el polimorfismo que hace al gen expresarse con fuerza en los asmáticos. Falta camino. El descubrimiento es tan solo una parte del estudio que resta a los científicos. El gen ORMDL3 es parte un grupo de genes de los que se desconoce en cuáles proceso interviene en el organismo. Entender lo anterior es fundamental para conocer cómo activa la susceptibilidad al asma. Además, se sabe que la aparición del asma está vinculada a una serie de factores, como el riesgo genético, la exposición al humo del tabaco, a altos niveles de estrés y a zonas contaminadas, entre otros. De hecho, estudios anteriores hallaron ya varios genes vinculados al desarrollo de ese mal. El objetivo es conocer a profundidad el peso de los genes en este mal para buscar mejores tratamientos e, incluso, posibles curas. “Una vez que entendemos la biología y conocemos a los ‘jugadores’ es posible apuntar con fármacos específicos”, dijo Gonzalo Abecasis, investigador de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Michigan y coautor del estudio.
|
|
|||
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |