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El comentario del evangelio: ¡En camino! Hoy estamos ante un relato del Nuevo Testamento que nos habla de una buena cantidad de discípulos con el encargo de evangelizar. Probablemente tomando elementos de la llamada fuente Q, Lucas se refiere a setenta y dos misioneros que han de marchar delante del Señor a preparar su camino. Estos enviados saben que hay una cosecha grande, pero que la mano recolectora es escasa. Sabiamente, les envía el Señor de dos en dos. Sabe él que andar en solitario por el camino del seguimiento es mucho más difícil y peligroso. Su sabio proceder le hace visualizar que es andando en compañía, viviendo en común, como mejor se avanza por el caminar de la vida y del servicio a los demás. Acto seguido invita a aquellos a rogar, pues siempre harán falta más y más los evangelizadores que tendrán que asumir el reto de enfrentarse a un mundo en el que se deberá vivir rodeado de peligros. “Os mando como corderos en medio de lobos” (v.3b), dice Jesús. La hostilidad para la evangelización siempre estará ahí. Si entonces fue así, se entiende perfectamente que hoy sea como es. El envío que hace el Señor de los suyos es urgente y les pide no detenerse más que en lo esencial, no cargar más que lo estrictamente vital y no despistarse en asuntos secundarios. Además les recuerda que son portadores de paz, esto es, de la salvación que viene de él y que da tranquilidad para vivir con rectitud y atentos a un dato: la cercanía del Reino. En este envío que contemplamos, hay una expresión urgente que llama la atención: “¡poneos en camino!” (v.3a). Me suena a expresión vital también para el creyente de hoy. Por el año 2003 el Celam lanzó el Plan Global que este año se agota y allí se insistía en el cambio de época y de la urgencia de que, en ese contexto, la Iglesia se ponga en camino una y otra vez haciendo lo que debe: evangelizar. Luego de fijar tareas y de recordar la necesidad de una pastoral vacacional adecuada (n.214), el Celam hablaba de la vida y de la cultura del hombre de hoy como realidades amplias y urgidas del anuncio del evangelio. El “poneos en camino” del evangelio de este domingo debe significar para nosotros, casualmente, poner la atención en la vida y la cultura del ser humano. Ir a evangelizar, lidiando con la tarea en medio de lobos y buscando ser útiles al Reino, implica tener algo qué decir a la vida y cultura del hombre. No hay duda que el documento de Aparecida nos dará pistas urgentes para ello.. P. Mauricio Víquez Lizano.
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