 La redacción del suspendido diario Ham Mihan
(AFP)
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TEHERAN (AFP) -
El gobierno conservador del presidente Mahmud Ahmadinejad denunció el domingo un "golpe de Estado servil" en la prensa iraní y anunció que tomará medidas, días después de suspender la licencia a un gran diario reformista.
"Numerosas señales muestran que hay un golpe de Estado servil en la prensa", declaró el ministro de Cultura, Safar Harandi, citado por los periódicos reformistas del domingo.
"Cuando hablamos de golpe de Estado servil en los medios, queremos decir que alguien actúa con el objetivo de hacer caer (al régimen islámico) y no de que se fomente un golpe en los cuarteles", añadió.
Un responsable de la oficina de la presidencia, Mohamad Jafar Behdad, también atacó a la prensa afirmando que "las mentiras y las maledicencias (contra el gobierno) no quedarán sin respuesta".
"La propaganda negra y no higiénica, además de las conspiraciones diarias contra los programas y la acción del gobierno y los insultos directos contra el presidente han entrado en una nueva fase", aseguró el responsable de comunicación del gabinete de Ahmadinejad, citado en la prensa.
Estas declaraciones se producen después de que el lunes se procediera al cierre del gran diario moderado Ham Mihan, dos meses y medio después de su autorización para su reaparición.
Asimismo, en días pasados también se hizo efectiva la anulación definitiva del permiso de publicación del periódico reformista Mosharekat, ambos suspendidos inicialmente hace siete años.
Al mismo tiempo, la agencia semioficial Ilna, cercana a los círculos reformistas del régimen islámico, pasa por un momento difícil.
Su director general, Masud Heydari, presentó la dimisión el lunes pasado e Ilna no trabaja desde el martes por la noche. Era el único medio que ofrecía información regular sobre los movimientos sociales y los temas de derechos humanos en Irán.
En la carta de dimisión, Heydari dijo que dimitía "para no perjudicar más a Ilna" con su presencia, sin más explicaciones.
No obstante, criticó "a quienes restringen y se oponen a la información transparente".
La ofensiva de las autoridades no se limita sólo a la prensa reformista.
El portal de internet conservador Baztab, próximo al ex dirigente de los Guardianes de la Revolución Mohsen Rezaie, fue suspendido en abril por segunda vez en tres meses.
Baztab era particularmente crítico con la política económica inflacionista del gobierno y su planteamiento de poner en duda la existencia del Holocausto.
El asesor de prensa del presidente, Mohamad Ali Javanfekr, justificó las "advertencias" a los medios porque "algunos periódicos no tienen la madurez necesaria", según declaró en una entrevista al periódico Shargh publicada el domingo.
"Mientras algunos medios sean utilizados como instrumento en manos de algunos partidos y grupos, es normal que los órganos competentes se vean forzados a intervenir para advertirles", añadió.
En Irán hay unos 40 periódicos de información general y tirada nacional de los que la mitad tienen una línea editorial reformista o moderada.
La última gran ofensiva contra la prensa se remonta al año 2000, cuando el poder judicial --como ahora, dominado por los conservadores-- cerró decenas de publicaciones próximas a los reformadores que entonces gobernaban Irán.
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