 El ajedrecista ruso Garry Kasparov
(AFP)
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MOSCU (AFP) -
Garry Kasparov, líder del movimiento La Otra Rusia, hizo un llamamiento el domingo a la oposición para que una sus fuerzas para "desmantelar" en las elecciones presidenciales de 2008 el régimen instaurado por el presidente ruso, Vladimir Putin.
"El objetivo es reunir a todas las fuerzas de oposición, a todos los que están de acuerdo con nuestro objetivo principal: desmantelar el régimen que lleva a nuestro país a la catástrofe", declaró el ex campeón mundial de ajedrez.
Kasparov realizó su declaración al inaugurar la sesión plenaria de una conferencia organizada por los movimientos opositores que integran La Otra Rusia en un hotel moscovita en la que participan 400 delegados.
"Por nuestras acciones conjuntas, llegará el día en que se pondrá término a la actividad de este régimen miserable, vendido y cobarde. Ese día llegará cuando desde Vladivostok a Kaliningrado se escuche al unísono que tenemos necesidad de Otra Rusia", añadió.
El sábado, los participantes en la conferencia llevaron a cabo una serie de mesas redondas sobre el programa electoral del movimiento.
Ante los presentes, Kasparov explicó que la estrategia de La Otra Rusia está surtiendo efecto desde hace un año, en especial con las "marchas del desacuerdo", dispersadas a veces de manera brutal por la policía.
"El Kremlin tiene miedo desde 2004 de una Revolución Naranja (como en Ucrania), de una oposición sin control, de acciones libres", afirmó el ex campeón al subrayar que a eso se deben "esa reacciones violentas del poder".
Justo antes, los militantes de la oposición rindieron homenaje a la periodista, también opositora, Anna Politkovskaia, asesinada en octubre de 2006.
"No la podían callar, entonces la mataron. Fue la víctima de la situación política que vive nuestro país", declaró el ex disidente Serguei Kovalev.
En Moscú y San Petersburgo (oeste), varios miles de personas desafiaron las amenazas de represión policial y se manifestaron contra el Kremlin, de acuerdo con el llamamiento de La Otra Rusia.
Este movimiento se dio a conocer en meses pasados gracias a la difusión de sus acciones en la prensa internacional, pues los medios de comunicación rusos, controlados en especial por el gobierno, son mucho más prudentes.
A medida que se avecinan las legislativas de diciembre y las presidenciales de la primavera de 2008, el movimiento necesita precisar una estrategia electoral, con un candidato y un programa, lo que es tarea difícil debido a las diferencias entre sus líderes.
El sonoro abandono de La Otra Rusia llevado a cabo el miércoles por el ex primer ministro liberal Mijail Kasianov, impaciente por no poder imponer su candidatura para las elecciones presidenciales, se dejó sentir en la conferencia moscovita.
"Los dirigentes del movimiento no logran entenderse. ¡Pero no importa quién sea el líder, es necesario unirse!", dijo Valeri Bytchkov, delegado de la región de Ulianovsk.
Sin embargo, la cita en la capital rusa dejó patentes las divisiones aún existentes en su seno, por lo que La Otra Rusia aplazó hasta octubre la adopción de una plataforma electoral, inicialmente prevista para el sábado.
El movimiento quiere que su candidato sea designado en otoño por los ciudadanos en unas elecciones primarias, un procedimiento inédito en Rusia que no convence a todo el mundo.
Además de Kasianov, que ya es candidato, varias personalidades de la oposición expresaron su deseo de presentarse, entre ellos el ex presidente del Banco Central ruso, Viktor Guerachtchenko, y el ex disidente Vladimir Bukovski, quien vive en Londres.
Pero la figura más visible de La Otra Rusia, Kasparov, reitera que no se presentará.
"No se puede ignorar que no es ruso", lamentó Oleg Mustafin, miembro de Rusia Democrática, en referencia a los orígenes judíos y armenios del ex campeón, obstáculo muy importante para hacer política en Rusia.
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