 Protesta contra la monarquía en Nepal
(AFP)
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KATMANDU (AFP) -
El rey Gyanendra de Nepal celebró este domingo su 60 cumpleaños sin la presencia de delegados extranjeros, que declinaron la invitación para la fiesta en palacio, al tiempo que la oposición organizó protestas que causaron varios heridos.
Los embajadores de Estados Unidos, la Unión Europea e India, entre otros, dieron la espalda al rey, un símbolo del aislamiento en el que se encuentra el monarca de este pequeño país del centro-sur de Asia, en el Himalaya, entre India y China.
Fuentes diplomáticas también indicaron que los delegados querían alejarse de un acto que se celebró después de que decenas de seguidores y opositores a Gyanendra se enfrentaran el sábado cuando el monarca abrió las puertas del palacio para una celebración popular.
Nueve personas, entre ellas dos policías, resultaron heridos en la parte antigua de la ciudad de Katmandú, junto al palacio real.
"Los monárquicos se había reunido para el cumpleaños del rey cuando la Liga de los Jóvenes Comunistas los atacaron", explicó el oficial de policía Surya K.C., que precisó que los enfrentamientos duraron 20 minutos.
Los ex rebeldes maoístas, que integran la coalición gubernamental con otros siete partidos, criticaron la fiesta ofrecida por el monarca.
"El cumpleaños muestra que el rey está intentando actuar políticamente, lo que no es aceptable para nosotros", dijo a la AFP Dinanath Sharma, un líder de los maoístas.
En junio, la coalición gobernante acordó que el Parlamento --por mayoría cualificada-- pueda abolir la monarquía si el rey interfiere en política.
La oficina de prensa del palacio real dijo que 15.000 personas presentaron sus respetos al rey, pero un periodista de la AFP estimó que no había más de 2.000.
Esta circunstancia contrasta con la multitud que solía felicitar al monarca antes de que tomara el control del país, en 2005, para luchar contra los maoístas.
Tras 14 meses de gobierno autoritario, las grandes manifestaciones democráticas de abril de 2006 le obligaron a renunciar a sus poderes absolutos. Gyanendra ya no es jefe del Estado ni controla las fuerzas armadas, y vive recluido en su palacio.
Los maoístas llegaron a un acuerdo para entrar en el gobierno a finales de 2006 y dejar así atrás más de una década de lucha armada.
Ahora en paz, Nepal tiene previsto celebrar elecciones para una asamblea constituyente en noviembre.
El rey Gyanendra, que para sus seguidores es la reencarnación del dios hindú Vishnú, llegó al trono en 2001 después de que el príncipe Dipendra matara a toda su familia, incluido el rey y, al parecer, se suicidara después.
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