 Mineros bolivianos bloquean carreteras
(AFP)
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LA PAZ (AFP) -
Trabajadores mineros de Huanuni -donde se encuentra el yacimiento más grande de estaño de Bolivia- que fueran reprimidos el jueves, reactivaron sus protestas con una huelga indefinida, amenazando con nuevos bloqueos y con extender el conflicto a todo el país.
Las medidas fueron asumidas en un cabildo realizado en esa comarca, 300 kilómetros al sur de La Paz, con la participación de todas las organizaciones sociales de la población, informó este domingo el dirigente Próspero Quispe.
"La huelga indefinida podría convertirse en un movimiento nacional con el respaldo de la Central Obrera Boliviana y la Federación de Mineros. El Gobierno ha complicado la situación con la intervención militar", argumentó a una radio local al anunciar que los mineros están "incluso dispuestos" a ingresar en una huelga de hambre en el interior de la mina y marchar hacia La Paz.
El dirigente informó que la población de Huanuni está molesta con la actitud del Gobierno del presidente socialista Evo Morales, que utilizó la fuerza pública para reprimir a los mineros que cortaron el tráfico en dos poblados andinos exigiendo autonomía administrativa y financiera en la explotación del rico yacimiento.
El Ejecutivo ordenó despejar la vía por la fuerza y centenares de policías utilizaron bombas lacrimógenas para habilitar la neurálgica carretera en los poblados de Caracollo y Caihuasi, ruta que también sirve para el comercio entre la rica provincia de Santa Cruz (este) y puertos del norte de Chile y el sur peruano.
En este distrito minero, en octubre de 2006, se produjo un enfrentamiento con mineros privados, por el derecho de explotación, con un saldo de 12 muertos.
Quispe anunció que Huanuni denunciará ante organizaciones de derechos humanos "el maltrato en la represión para levantar el bloqueo, que dejó varios heridos", cuyo número no precisó, y 30 detenidos que fueron liberados posteriormente.
"Vamos a retomar la guerra al Gobierno, nos vamos a declarar en huelga de hambre dentro de la mina y ahí vamos a morir" afirmó el dirigente minero al matutino La Razón.
Autoridades del Gobierno ratificaron su intención de resolver el conflicto y reiteraron la invitación para que los dirigentes asistan a una reunión el lunes en La Paz en la que podría estar el propio presidente Evo Morales.
Los mineros aceptaron la invitación pero plantearon que la reunión se realice en la ciudad de Oruro, aledaña a Huanuni, además de exigir una comisión de alto nivel, sin la presencia del ministro de Minería, Luis Alberto Echazú, a quien desconocieron.
Según cálculos oficiales, el Estado boliviano pierde alrededor de 200.000 dólares por día por el conflicto en Huanuni, daño económico que se podría extender a la metalúrgica de Vinto, que se alimenta con el mineral de esa mina.
Mientras tanto fuerzas militares resguardan la carretera troncal para evitar que los mineros vuelvan a cortar la vía.
El Gobierno boliviano conjuró el sábado otros bloqueos que pusieron en jaque al presidente indígena, particularmente en el departamento (provincia) de Santa Cruz (este), cuya capital estaba aislada por el corte de sus rutas internas, además de la carretera hacia Argentina y de la vía férrea a Brasil.
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