 Felisa Miceli
(AFP)
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BUENOS AIRES (AFP) -
La ministra de Economía de Argentina, Felisa Miceli, dijo este sábado ser objeto de una operación para desplazarla tras la polémica que suscitó el hallazgo de 64.000 dólares en su oficina, pero aclaró que su eventual renuncia depende del presidente Néstor Kirchner.
"No he cometido ningún delito", dijo la funcionaria. "Esto está montado claramente para perjudicarme, es una operación muy brutal en contra mío. Alguien quiere capitalizar esto. Están tratando de quedarse con el ministerio de Ecomomía".
Fueron las primeras declaraciones de la ministra tras dos semanas de silencio sobre el llamativo hallazgo hecho durante una revisión policial de rutina y revelado por un semanario.
El caso tuvo rápida resonancia política en momentos de aprestos para las elecciones presidenciales del 28 de octubre, cuando el oficialismo ya anunció la candidatura de la primera dama, Cristina Fernández, y se engendran alianzas opositoras.
"Es un ataque político y no es a mí, es al gobierno, es un año electoral", señaló Miceli.
La ministra aseguró que se siente "muy gratificada por el apoyo del Presidente" en esta situación, pero admitió que, según el desarrollo de los acontecimientos, eventualmente debería renunciar.
"Si esto tiene esas consecuencias, voy a estar completamente dispuesta a que sea así. Lo que tengo es una tranquilidad absoluta y no me enojaría con el gobierno en un momento en que se juegan tantas cosas importantes para el país", dijo.
Dirigentes y legisladores opositores reclamaron que se investigara el origen del dinero y si estaba correctamente incluido en las declaraciones impositivas de Miceli, y el fiscal federal Guillermo Marijuán acaba de hacer una inspección en la oficina de la ministra para corroborar datos aportados por testigos.
"Se me podrá cuestionar que no soy una ministra de Economía rica pero de ninguna manera que estoy moviendo dineros ilegales", subrayó la funcionaria tras asegurar que la suma era en parte propia y en parte prestada por un hermano empresario para la compra de una casa que aún no se concretó.
Miceli se hizo cargo de la cartera de Economía a fines de 2005, en reemplazo de Roberto Lavagna, hoy candidato opositor a presidente para las próximas elecciones de octubre. El senador socialdemócrata Gerardo Morales, candidato a vicepresidente de Lavagna, afirmó el viernes que la ministra debe renunciar.
Sin embargo, cuando habló de una operación política para desplazarla, Miceli no dio nombres de políticos.
"Hay mucha gente poderosa que nosotros desplazamos de este ministerio, que está vinculada con la causa Greco, los bonos defaulteados (en mora), la causa Meyer, con vinculaciones con un montón de estudios jurídicos que están en sumarios y juicios. Creo que tiene más que ver con eso que con otro tipo de operaciones", acusó Miceli.
Los casos Greco y Meyer se originaron en demandas empresariales presuntamente fraudulentas contra el Estado y aparentemente apoyadas por antiguos funcionarios económicos.
"Quienes reclaman mi renuncia sospechosamente son los mismos que también quisieron imponer en el Caso Greco que nosotros habíamos actuado mal", insistió.
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