 Federer igualó a Borg
(AFP)
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LONDRES (AFP) -
El suizo Roger Federer (N.1) derrotó al español Rafael Nadal (N.2) en cinco sets, 7-6 (9/7), 4-6, 7-6 (7/3), 2-6, 6-2, este domingo en la final de Wimbledon, y obtuvo por quinta vez consecutiva en su carrera el Abierto de tenis de Gran Bretaña, torneo de Grand Slam sobre césped.
Con esta victoria, el suizo igualó el récord establecido por el sueco Bjorn Borg entre 1976 y 1980. El nórdico se encontraba en la tribuna presenciando el partido.
Se trata del undécimo título de Grand Slam del helvético, de 25 años, y número uno del tenis mundial. También fue la final más difícil de todas.
Federer se encontró con un combativo Nadal que planteó un partido de igual a igual desde el comienzo de la tan esperada final.
Pese a ser quebrado en su primer servicio, Nadal, de 21 años de edad, recuperó rápidamente la desventaja hasta llegar al 'tie-break'. Allí se produjo la primera intervención de la nueva tecnología, el ahora famoso "ojo de halcón", cuando el primer set había sido ya otorgado al suizo.
Nadal solicitó el 'challenge', es decir, la reproducción de la jugada en la gran pantalla del estadio central. Para desazón del campeón de las últimas cuatro versiones de Wimbledon, la bola de Nadal fue buena, quedando igualados 6-6. Finalmente, Federer se anotó el primer parcial 9-7 en el desempate.
Pero una vez más quedó demostrada la fortaleza mental del último campeón de Roland Garros, que salió a jugar el segundo set como si nada hubiera sucedido.
Con Federer con el servicio y desventaja de 2-3, otro 'challenge' dio la razón a Nadal, que tuvo dos bolas para romper el saque del suizo, que conservó su saque con tres 'aces' consecutivos, para empatar el parcial.
Pero estando 4-5 abajo con su saque, hubo una jugada espectacular de Nadal, que, caído sobre la hierba, ganó un punto increíble. Esto probablemente desequilibró a Federer, que perdió el set.
El tercer parcial, intenso como los anteriores, mostró una gran paridad. Cada finalista conservó su saque, y fue nuevamente Federer quien se llevó el set en el desempate (7/3).
Pero Nadal, que nunca se da por vencido, quebró de entrada a su rival en sus dos primeros juegos en el cuarto set.
Con ventaja de 4-1, el de Manacor se vio obligado a solicitar la asistencia del fisioterapeuta, acusando problemas en su rodilla derecha. Después del tiempo reglamentario para recibir tratamiento, Nadal volvió a la cancha con un gran vendaje, pero, al parecer, sin sentir la lesión, dado que con total determinación terminó igualando el encuentro.
El quinto set, de enorme contenido emocional, comenzó con dos oportunidades de Nadal para romper el servicio a Federer en el tercer juego, y otras dos en el quinto, que el español no pudo concretar.
Y como se dice en el fútbol, 'cuando uno no convierte el gol en el arco rival, termina recibiendo uno en el propio'.
Federer tuvo en el sexto juego tres oportunidades de quiebre y no perdonó, sacando una ventaja que a esa altura del encuentro se hizo irrecuperable para el triple campeón del Abierto de Francia.
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