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En Vela Julio Rodríguez envela@nacion.com Mientras la Defensoría de los Habitantes aceptó gallardamente, como debía ser, la resolu- ción de la Sala Constitucional sobre el TLC, el subjefe de la fracción del Partido Acción Ciudadana (PAC), Rafael Madrigal, agredió –este es el verbo adecuado– a cinco magistrados y a la propia institucionalidad democrática. Dijo este diputado el mismo día del fallo de la Sala Constitucional: “Yo no esperaba nada diferente. Hoy tenemos un presidente puesto por la Sala Cuarta; el fallo es congruente con el pensar de estos magistrados”. Esta declaración constituye un delito y, como tal, un agravio contra el honor y la dignidad de los magistrados. La inmunidad parlamentaria no cobija tanta aberración. No es un velo ni un escudo para atacar con tanto desenfado el sistema político costarricense, el sis- tema electoral, la institucionalidad democrática y, en consecuencia, a su propio partido. Vamos por partes. Si este diputado “no esperaba nada diferente” del fallo, como dice, debió oponerse a que el PAC hiciera causa común con el diputado Merino en la presentación de la consulta facultativa ante la Sala Cuarta. Si el PAC recurrió a la Sala, es porque cree en ella y en la integridad de los magistrados. Este innoble exabrupto es, por lo tanto, prueba inequívoca de inmadurez e incoherencia. Este diputado es subjefe de la fracción del PAC. Cabe preguntar: ¿Es esta la posición de este partido? En esta materia no caben medias tintas. La cuestión es sumamente grave. Si el PAC lo avala, debe manifestarlo. Y si no, debe desmentirlo y, aún más, someterlo al juicio del Comité de Ética. Si, en consonancia con los postulados éticos del PAC, un conflicto de intereses en materia económica o legal es motivo de repudio, ¿cómo no lo va a ser este ataque contra la Sala Constitucional y contra la legitimidad del Gobierno de la República? Si el uso indebido de un vehículo oficial vulnera la moral y la ley, ¿cómo no va quebrantar ambos valores éticos y legales una ofensa de esta magnitud, como la proferida por el diputado Madrigal, contra el TSE, la Sala Constitucional y el proceso electoral pasado? Déjeles el PAC este lenguaje a los extremistas y a otras personas corroídas por el odio, la mezquindad y la envidia, ansiosos quizá de un escenario de violencia, y sométase, más bien, a una profunda revisión interna. Cuando un diputado habla así, sin respeto alguno a la esencia misma de nuestros más caros valores democráticos, sin que, hasta ahora, se le haya llamado al orden y al respeto, es señal y síntoma de desorientación y de falta de liderazgo. El PAC merece, por supuesto, mejor suerte.
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