 Control médico a Iban Mayo
(AFP)
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LONDRES (AFP) -
Sospechas de dopaje, relacionadas sobre todo con la 'Operación Puerto' de España, rumores, psicodramas y ácidos cruces de declaraciones fueron los protagonistas de los días previos al comienzo del Tour de Francia, el jueves y el viernes en Londres.
Uno año después de que grandes favoritos como Ivan Basso, Jan Ullrich o Alexandre Vinokourov fueran apartados de la carrera justo antes del Tour-2006, las consecuencias del escándalo de dopaje sanguíneo organizado por el médico español Eufemiano Fuentes seguían coleando.
La conferencia de prensa del español Alejandro Valverde fue una muestra del enrarecido clima reinante. Su director deportivo limitó las preguntas a lo "puramente deportivo" pero de inmediato un periodista le preguntó por su presunta implicación en el caso Puerto.
Los responsables del equipo Caisse d'Epargne obviaron el tema pero enseguida otro periodista insistió. En vano. Hartos, algunos reporteros decidieron abandonar la sala en señal de protesta.
"¿De qué sirve hablar siempre de rumores?", decía intentando defenderse Valverde, que siempre ha negado su relación con el doctor Fuentes. "A uno se le acaba la paciencia y el límite ha llegado ya. Además de ciclistas somos personas", alegó el corredor.
Ya el jueves Vinokourov fue blanco de todos los ataques por haber declarado que el italiano Michele Ferrari, sospechoso en varios casos de dopaje, era su preparador físico, aunque negara tener una colaboración médica con él.
"Me asquearía que ganara el Tour", le espetó un periodista antes de hacerle su pregunta. 'Vino', con cara de pocos amigos, respondió torpemente: "(Lance) Armstrong trabajó durante años con Ferrari, ganó siete Tours de Francia y nadie le preguntó nunca nada".
Sólo logró despertar sonrisas escépticas entre los presentes, ante las importantes sospechas de que el estadounidense pudo doparse durante sus años de aplastante dominio.
La reunión de los directores deportivos de todos los equipos se convirtió en un psicodrama cuando los representantes de las formaciones francesas y alemanas abandonaron el encuentro de forma teatral, exigiendo la aplicación del código ético antidopaje, que varios grupos firmaron pero no respetan.
Denunciaban que equipos, sobre todo españoles, presenten en carrera (fuera del Tour) a corredores citados en la 'Operación Puerto' cuando ese código, vigente desde el 1 de enero de 2005, les insta a suspender a todo ciclista implicado en un asunto de dopaje hasta que se esclarezca el caso.
La victoria del español Oscar Sevilla, citado en el caso Puerto, a finales de junio en la Ruta del Sur no fue del agrado de muchos. El español corre en Relax, una formación de su país en la que también está Paco Mancebo, cuyo nombre aparece también en el expediente de dopaje.
Otro equipo español sospechoso, Karpin-Galicia, dio una oportunidad esta temporada a Isidro Nozal y Marcos Serrano, también cuestionados.
A Mauro Gianetti, director deportivo del Saunier Duval español, le preguntaron por las sospechas que originó el gran dominio de sus corredores en la Vuelta al País Vasco del pasado abril.
"Nos acusan porque ganamos, sin pensar ni siquiera que es para nosotros la carrera más importante del año por la implantación de nuestro patrocinador", replicó, considerándose desamparado frente a las especulaciones.
En el Tour, Saunier Duval no cuenta con sus mejores hombres, ya que después del Giro de Italia ha dejado descansar a Gilberto Simoni o Ricardo Riccò.
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