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Foto Principal: 915769
Buenos Días

Es cuestión de multar


Armando Mayorga
amayorga@nacion.com


La Dirección General de Tránsito no tiene por qué quejarse de falta de recursos. Sino los tienen, es porque no quieren. Si hay escasez de oficiales, radiopatrullas, combustible y equipos para medir la velocidad o alcoholemias, la solución está en sus manos.

Es cuestión, nada más, de que los oficiales se lancen a las calles a multar a cuanto conductor viole la ley y, así, recaudarán dinero de sobra.

Lo incomprensible es que no lo hagan, cuando en este país cada cual maneja a su antojo o estaciona su vehículo donde se le venga en gana.

Siendo este un paraíso de infracciones, parece evidente que a los oficiales les hace falta energía porque, con solo salir a las calles, se toparán con infractores cada 50 metros.

Es cuestión de observar a los conductores que manejan con celular en mano, a los que no ven altos ni semáforos, y a quienes se estacionan en zonas prohibidas o adelantan por la derecha.

Si los oficiales recorrieran autopistas como la Bernardo Soto, Próspero Fernández o Florencio del Castillo, harían millonario al Estado: podrían multar no solo a los que viajan a más de 100 kph, sino a los conductores que, contra la ley y el sentido común, van como tortugas por el carril rápido –izquierdo–, con lo cual obligan a la gente con cinco dedos de frente a rayar, a hacer loco, por la derecha.

Otro punto: la Dirección de Tránsito y el MOPT incumplen flagrantemente una orden de la Sala IV que los conminó en diciembre del 2005 a sancionar a los vehículos que se estacionen en las aceras... La orden debían aplicarla seis meses después y ha pasado un año, y nada.

O los oficiales tienen problemas de la vista, necesitan lentes o se hacen de la vista gorda no solo ante la orden de los magistrados, sino ante un problema de los peatones para caminar o correr libremente por las aceras.

¿Cuánto recaudarían si a esos cientos de vehículos que obstaculizan aceras les cobraran los ¢5.000 de multa?

Una vez más, el MOPT, el Consejo de Seguridad Vial, la Dirección de Tránsito no tienen excusas para reclamar más dinero para el trabajo de los oficiales, porque la Ley de Tránsito ya se lo permite, solo es cuestión de que tomen la decisión de aplicarla con rigurosidad.

Eso sí, está claro que se hace necesaria una reforma a la Ley para actualizar montos de multas, porque las actuales, a ningún dueño de carro le duelen en el bolsillo. Se nota en las vías.

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