Búsqueda
Avanzada
Jueves 05 de julio, 2007
San José, Costa Rica.

  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Copa América 2007
Campeonato 2006-2007
Sitio de Mapas

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Xpresiones
Chats
Foros
Obituario

Ocio y Cultura
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Caja de Cambios (Motores y transporte)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Calendario 2007

Especiales Noticiosos
Nueva ley de Migración
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Conferencia mundial sobre sida 2006
Mundial 2006
Elecciones 2006
Especial Escogiendo Escuela
Listado Completo

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Tribuna del Idioma

  Documentos
Leyes
Informes

Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo

Quiénes somos
Teléfonos, fax y direcciones de La Nación
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Opinión:

EDITORIAL

Estos tres meses

La Sala Constitucional ha despejado el camino, clarificado las ideas y puesto la decisión en nuestras manos
El mensaje del miedo, la manipulación y el sofisma debe ceder su lugar a la esperanza y la determinación de vencer el inmovilismo y la pobreza


La Sala Constitucional resolvió, el martes pasado, por cinco votos contra dos, que el Tratado de Libre Comercio(TLC) de Costa Rica con Centroamérica, República Dominicana y EE. UU. no viola la Constitución Política ni desde el punto de vista sustantivo ni del procedimiento. Las consultas de constitucionalidad habían sido presentadas por la Defensoría de los Habitantes y 18 diputados. Allanado el camino, el referendo convocado por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) se llevará a cabo el 7 de octubre próximo.

La declaración inmediata de la Defensoría de los Habitantes sobre el fortalecimiento de la institucionalidad del país, en vista de este fallo, recoge el pensamiento y las ilusiones del pueblo de Costa Rica, nutrido por una larga tradición de respeto al Estado de derecho y a los tribunales de justicia. Los intentos de descalificación de la Sala Constitucional y de la institucionalidad democrática, en forma velada o explícita, han provenido, como era de esperar, de un grupo minoritario, ideológico o político, que, en modo alguno, representa el pensamiento y los ideales de nuestro pueblo. En esta actitud vigilante y respetuosa de respaldo, de palabra y de hecho, al Estado de derecho y a la democracia, nos mantendremos siempre.

El camino del TLC ha sido arduo. Firmado el 26 de enero del 2004 y remansado por la administración Pacheco, temeroso de la reacción de sectores extremistas, tuvo que atravesar el proceso electoral pasado para desembocar, con el triunfo del presidente Arias, en la Asamblea Legislativa. Mientras tanto, los otros países firmantes lograron la respectiva ratificación sin demora, convencidos de su imperativo histórico y de la trascendencia y necesidad del TLC para sus pueblos. Tampoco los partidos políticos nacidos al calor del marxismo-leninismo fueron, en dos casos, obstáculo invencible o retrasaron el proceso. Supieron ver lo que aquí algunos han convertido en mero instrumento de redención política o de trasnochada nostalgia ideológica, basados en un reglamento interior de la Asamblea Legislativa hecho a la medida de los intereses personales o partidarios, ajenos al bien común o al interés público.

La Sala Constitucional ha despejado el camino. El montaje de sofismas y miedos creados bajo el alero del TLC se ha derrumbado y queda expedita la vía para el referendo. La institucionalidad democrática, la gran victoriosa, debe guiar los pasos siguientes hasta el 7 de octubre próximo. Así debemos entenderlo todos. La institucionalidad democrática no es una mera abstracción, una invocación o un artificio para decir una cosa y hacer otra. Es un valor esencial y la metodología más apropiada para contener los excesos y para vivir y progresar en libertad y en paz, para resolver los problemas que nos aquejan y para hacerles frente a los desafíos, cada día más apremiantes, de la realidad nacional e internacional.

Esta es, pues, una gran oportunidad para rectificar y orientar al país. Se ha dicho, por ello, con toda razón y asidero en los hechos, que el TLC es solo la puerta de entrada. La gran tarea viene después, inscrita en la agenda complementaria, esto es, en las grandes reformas estructurales que, desde hace años, anhelan sobre todo los sectores más necesitados del país y que hacen antesala en espera de un liderazgo prudente, lúcido y firme, de una amplia comunión de voluntades en lo fundamental y concreto, y de fidelidad a los valores éticos, fundamento de la política. Es mucho el tiempo perdido y son muchas las millas que debemos recorrer para ponernos al día y alcanzar más altas metas. Este es el mensaje y el impulso de estos tres meses.

Sala de Redacción
Latinoamérica Ya
Mundo Ya
Deportes Ya
Gente Ya
Nuevas Tecnologías


Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo


Suplemento inmobiliario M
Suplemento Autos 2007
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Obituario
Diario Oficial La Gaceta