 Velero suizo Alinghi disputando la Copa América
(AFP)
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VALENCIA, España (AFP) -
Valencia tiene grandes opciones de albergar en 2009 la próxima Copa del América de vela, que se disputará en barcos más largos y espectaculares, aunque esté tardando en alcanzar el acuerdo con la organización tras el final de la 32ª edición en aguas valencianas.
"Tenemos una relación natural con Valencia y seguimos las conversaciones para que la ciudad acoja la próxima edición", declaró este jueves en conferencia de prensa Michel Bonnefous, presidente de ACM, la sociedad organizadora vinculada al Alinghi.
"Hay bastantes posibilidades de que se llegue rápidamente a un acuerdo", añadió en Valencia, donde el velero suizo revalidó su título el martes al ganar la 32ª edición superando de nuevo al Emirates Team New Zealand.
Si no se alcanza el acuerdo, ACM abrirá la convocatoria. "Varias ciudades europeas han manifestado ya su interés", aseguró Bonnefous. El miércoles, la localidad siciliana de Trapani, donde se disputaron las regatas preliminares en 2005, hizo pública su candidatura.
Marsella, que ya fue candidata, declaró el jueves a la AFP que no tenía "declaración de candidatura que hacer" aunque sigue "en contacto amistoso y deportivo desde el Acto I de septiembre de 2004". En ese marco, el alcalde Jean-Claude Gaudin y un representante presidencial visitaron Valencia en junio.
Pero el hecho de que el Desafío Español sea el "challenger of record", el primer desafiante que se manifestó ante el Alinghi, pone las cosas a favor de la ciudad levantina. "Hoy hay más de un 90% de posibilidades de que la Copa se quede en Valencia", reiteraba el jueves una fuente próxima al equipo suizo.
Elegida en 2003, Valencia desembolsó 90 millones de euros en la prueba. Para la próxima edición, la cifra alcanzaría los 150 millones, algo con lo que topan las negociaciones, al igual que con la cuestión de las infraestructuras.
"Valencia prevé agrandar su puerto comercial. Debemos asegurarnos de que esas obras sean compatibles con la organización del evento", explicó Bonnefous.
Algo eclipsada por la elección de la sede, la presentación del reglamento de la 33ª edición reservó algunas grandes novedades.
Los futuros veleros serán más largos (27,40 m frente a los 24 m actuales), tendrán un mástil más alto (40 m frente a 33 m) y serán "más rápidos pero más difíciles de manejar", decía Brad Butterworth, director del Alinghi. También serán más caros, aunque cada equipo no construya más que uno.
Para regatear en esos veleros "más espectaculares y que podrán navegar con entre ocho y 30 nudos de viento", la tripulación contará con "20 ó 21 hombres" en lugar de los 17 actuales. Este nuevo protocolo se establecerá antes del 31 de diciembre para que los equipos dispongan de 18 meses para adaptarse.
La segunda gran modificación consiste en que, después de las regatas clasificatorias (para eliminar desafiantes si son demasiados), el defensor Alinghi se reserva el derecho a participar hasta semifinales en las eliminatorias de los 'challengers', la hasta ahora Copa Louis Vuitton.
Una nueva revolución en la Copa que el Alinghi ya inició al participar en las preregatas de la última edición.
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