 Vladimir Putin en Sochi
(AFP)
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GUATEMALA (AFP) -
Con su contribución decisiva en la elección de Sochi para organizar los Juegos Olímpicos de invierno del 2014, el presidente ruso, Vladimir Putin, puede jactarse de una nueva victoria personal que sin duda repercutirá en el reconocimiento de Rusia en el plano internacional.
En el momento en que el presidente del Comité Internacional Olímpico, Jacques Rogge, anunciaba el nombre del vencedor en Guatemala, el presidente Putin se encontraba, solo, a 10.000 metros de altura en el avión IL-96 que lo llevaba a Moscú.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, interrogado por la AFP, aseguró que "el presidente está muy contento, pero sabe que queda mucho por hacer".
"Sería difícil subestimar el papel de Vladimir Putin. En tanto que presidente, ha hecho todo lo que ha podido e incluso más", agregó el portavoz, en referencia al lobby intenso realizado por el señor del Kremlin, inspirado en el precedente sentado por Tony Blair, en 2005, en la victoria de Londres en los JO de verano del 2012.
El vice primer ministro Alexander Zhukov, radiante después del anuncio de los resultados, resumía bien la contribución hecha por el presidente.
"¡51 votos a 47! ¡Te felicito Vladimir Vladimirovitch! Yo creo que has sido tú quien ha dado el empujón definitivo esta mañana durante la presentación", le dijo al presidente por teléfono, delante de los periodistas.
Embajador de Sochi con una candidatura que había convertido en una "prioridad nacional" desde 2005, el presidente ruso puede saborear las mieles del éxito de una empresa que ha logrado imponer pese a la imagen, a menudo desastrosa, que tiene Rusia en el extranjero.
A ello ha contribuido la guerra en Chechenia de la que fue, en tanto que jefe del ejército, el principal responsable; a un retroceso general de las libertades, desde la prensa a la oposición, criticado por los occidentales, o a la tensión creciente con Estados Unidos que hace temer la vuelta de la guerra fría.
Con la victoria de Sochi, es otra Rusia la que gana. La Rusia que el Kremlin sueña imponer en el extranjero: la de la economía que crece bajo su impulso, la de los hidrocarburos y los miles de millones de petrodólares.
"Para Rusia, no sólo es una victoria en los Juegos Olímpicos, yo creo que es el reconocimiento de una Rusia nueva, es la victoria de todo nuestro pueblo. Eramos los últimos en esta competición y hemos llegado los primeros", espetó Zhukov.
Decidido a demostrar su vuelta en el plano internacional, Moscú no dudó el miércoles, poco antes de la decisión del COI, en reiterar su amenaza de dirigir los misiles hacia Europa si Washington no acepta su propuesta sobre el escudo antimisiles.
Para ganar en los JO, Putin ha movilizado el conjunto de los recursos del aparato de Estado, ministros, deportistas y empresarios con un objetivo simple: ganar los primeros Juegos de invierno en Rusia, 34 años después de los de Moscú, que se convirtieron en la vitrina de la poderosa Unión Soviética.
Durante su presentación, recordó su decisión de poner a disposición los 12.000 millones de dólares desbloqueados para construir "el primer centro deportivo mundial de la nueva Rusia".
Excelente esquiador, Putin no dudó en febrero, durante la presencia en Sochi de la Comisión de Evaluación del Comité Olímpico Internacional (COI), en descender las laderas nevadas de Krasnaya Polyana, posando para los fotógrafos en traje de esquí con lentes a lo James Bond.
Y durante toda la "campaña" olímpica, el presidente no perdió ocasión de elogiar la candidatura de una ciudad en la que dispone de una residencia presidencial en la que gusta recibir a sus homólogos extranjeros.
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