 Uno de los españoles heridos en el atentado de Yemen
(AFP)
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MADRID (AFP) -
El avión que transportaba los cuerpos de las siete víctimas españolas así como a cinco heridos del atentado perpetrado el lunes en Yemen llegó este miércoles por la mañana a la base militar de Torrejón de Ardoz, cerca de Madrid, constató un fotógrafo de la AFP.
Los cadáveres de las siete víctimas fueron trasladados al Instituto Anatómico Forense de la capital para practicarles una autopsia que servirá a la investigación abierta por la justicia española sobre el atentado.
El ministro de Industria y Turismo, Joan Clos, junto al secretario de Estado de Relaciones Exteriores, Bernardino León, así como un equipo médico viajaban a bordo del avión militar español. Los cinco heridos fueron recibidos a pie de la escalerilla por el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, mientras que una sexta española en estado grave se tuvo que quedar en Yemen, donde fue intervenida quirúrgicamente.
El ministro Clos aseguró que, según las informaciones que le ofreció el gobierno de Yemen, el atentado no se dirigía específicamente contra españoles sino contra turistas en general, indica el diario El País.
Las autoridades locales emprendieron la búsqueda de los responsables del atentado suicida, tras afirmar que tenían informes de que Al Qaeda se prepara para golpear de nuevo Yemen. Sospechan de militantes de esa red huidos de una cárcel de la capital Saná en febrero del 2006.
El ataque del lunes, el peor cometido contra ciudadanos occidentales en ese empobrecido país de Oriente Medio desde la bomba de Al Qaeda contra un destructor estadounidense en el 2000, que mató a 17 marineros norteamericanos, tuvo lugar junto a un antiguo templo de la conflictiva región de Marib, a 170 km al este de Saná. Un hombre estrelló su vehículo cargado de explosivos contra el convoy de turistas. Además de las víctimas españolas, dos choferes yemeníes murieron y cuatro escoltas locales resultaron heridos.
Este atentado se produjo ocho días después de que seis jóvenes soldados, tres de ellos colombianos pertenecientes al contingente español de la Fuerza Interina de la ONU en el Líbano (FINUL), murieran al estallar una furgoneta bomba al paso de su vehículo en una carretera en el sureste del Líbano.
La justicia española, aplicando el principio de jurisdicción universal sobre los crimenes terroristas (y de genocidio), abrió el martes "diligencias previas" para investigar el atentado, del que no hay constancia de que haya sido reivindicado, como ocurrió con el de Líbano.
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