 Evo Morales, presidente de Bolivia
(AFP)
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LA PAZ (AFP) -
La presentación de un proyecto de Constitución autonómica el lunes por parte de cuatro departamentos liderados por el rico Santa Cruz, agudizó una fuerte polémica entre sus líderes y el presidente Evo Morales que el martes calificó la inicicativa de sediciosa, racista y elitista.
El líder autonomista y diputado de la derechista agrupación política Podemos, Pablo Klinsky, afirmó este miércoles que el presidente Morales "está desesperado porque la autonomía departamental trunca su proyecto totalitario".
Klinsky afirmó que el gobierno teme la desconcentración de las funciones públicas gubernamentales, desde la sede de gobierno en La Paz a las regiones, "por que va en contra de sus intenciones de copar y hegemonizar el Estado".
El mandatario izquierdista, el primer indígena que gobierna este país en sus 182 años de historia, había afirmado el martes que el proyecto de estatuto autonómico presentado por líderes civiles y políticos de la poderosa provincia de Santa Cruz es "sedicioso, racista, elitista y excluyente".
Esta región, depositaria de millonarias inversiones agro-industriales y motor de la economía boliviana, presentó su propuesta de Constitución en que incluye el control de flujos migratorios, la creación de impuestos, la regulación de su economía y la elección de sus autoridades ejecutivas, legislativas y judiciales.
Asimismo, planteó el control de la tierra, este último un punto neurálgico que choca con el propósito del gobierno de establecer una ley contra los latifundios improductivos.
Morales ironizó preguntándose si sería necesario ahora tener pasaporte para viajar a Santa Cruz.
El documento, que fue acompañado por otros similares en los departamentos de Beni, Pando y Tarija -también con pretensiones autonomistas- se convierte en un elemento más de perturbación entre el gobierno, que se ha opuesto desde el inicio del mandato de Morales en enero de 2006 a las autonomías.
El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, en consonancia con el criterio presidencial, señaló que la propuesta de los líderes civiles, políticos y empresariales de Santa Cruz "es sediciosa" y advirtió que no se tolerará la fractura del país.
Por su parte el viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, emplazó al gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, a que comience a defender la posesión de tierras demandadas por comunidades indígenas del oriente boliviano de terrenos apropiados, supuestamente de manera irregular, por el actual líder del influyente comité cívico de esta región, Branko Marinkovic.
Este líder civil y poderoso empresario -una cabeza visible del proyecto autonómico- fue denunciado recientemente por el gobierno de apropiarse de 27.000 hectáreas de tierras, incluyendo una laguna de la etnia de los guarayos en los fértiles llanos orientales.
El secretario General de la gobernación de Santa Cruz, Carlos Dabdoub, rechazó que la propuesta de documento autonómico sea elitista, como afirmó el presidente Morales, e insistió que es, hasta ahora, una propuesta.
Replicó que "el único racista es el (oficialista) Movimiento al Socialismo (MAS) que desde la Asamblea Constituyente impulsa una Constitución Política sólo para los indígenas, marginando a los mestizos que son la mayoría de este país".
Con eso se refería a las propuestas que existen para crear autonomías para las 36 etnias indígenas bolivianas, una iniciativa bien vista por el gobierno.
El gobierno reiteró en las últimas horas su pedido de que las demandas de autonomías departamentales confluyan en la Asamblea Constituyente que delibera en Sucre para redactar una nueva Carta Magna, aunque las regiones opositoras han manifestado en varias ocasiones su desconfianza en este cónclave.
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