 Joey Chestnut (I) junto a Takeru Kobayashi
(AFP)
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CONEY ISLAND, EEUU (AFP) -
Un californiano de 23 años, Joey Chestnut, devolvió el sabor de la victoria a Estados Unidos en su Día de la Independencia al comerse un récord mundial de 66 salchichas en 12 minutos, arrebatando un invicto de seis años al japonés Takeru Kobayashi.
Alineados a lo largo de una mesa de diez metros frente a los árbitros, los 17 gladiadores del esófago que participaron este año buscaron con diferentes técnicas engullir una máxima cantidad de hot dogs, alentados por los gritos de entusiasmo de unas 50.000 personas que, según la Policía, asistieron al evento.
Chestnut dominó la contienda desde el principio y mantuvo su ventaja comiendo salchichas más rápido que el nipón, supuestamente afectado por un problema en la mandíbula tras la reciente extracción de una muela de juicio, que sin embargo no le impidió la notable marca de 63 salchichas ingeridas.
Faltando solo tres minutos, el japonés se puso casi a la par de Chestnut y su último intento por descontar la ventaja concluyó en un vómito que contuvo in extremis con la mano, quedando relegado al segundo lugar.
El torneo consiste en engullir la mayor cantidad de salchichas en doce minutos con el pan que acompaña a cada una, aunque se puede hacerlo por separado.
Los condimentos, permitidos, por lo general quedan de lado: lo que importa es la cantidad, no el gusto. Se puede tomar cualquier líquido y está prohibido vomitar, pero si el vómito no sale de la boca se evita la descalificación.
Chestnut, un estudiante que vive en San José (California), se llevó así el codiciado cinturón amarillo mostaza y 10.000 dólares, pero sobre todo la gloria de haber roto la hegemonía de los japoneses en esta prueba.
Desde 2001, Kabayashi, de 27 años y apodado "Tsunami", había ganado todos los concursos organizados -desde 1916- por la casa de hot dogs Nathan's en Coney Island con motivo del Día de la Independencia de Estados Unidos.
El año pasado "Tsunami" había batido su propio récord mundial, al comerse 53 hot dogs y 3/4, una marca posteriormente superada por Chestnut hace un mes fuera de la competencia de Coney Island, al engullir 59 salchichas y media.
Las técnicas varían según los competidores, pero por lo general consisten en agrandar lo más posible el tamaño del estómago.
Curiosamente, los campeones por lo general no son gordos porque el exceso de tejido adiposo termina limitando la capacidad expansiva estomacal.
El concurso de Nathan's, retransmitido por la televisión, inspira al parecer vocaciones: según el Consejo Nacional de Hot Dogs y Salchichas, el 4 de julio se consumen en el país una cantidad récord de 150 millones de unidades.
Las competencias de comida, entre las cuales el concurso de Coney Island es una suerte de Copa Mundial, son eventos cada vez más frecuentes y lucrativos en Estados Unidos y sus adeptos las consideran un deporte.
De hecho, el lugar donde más se ingieren hot dogs es en el estadio de béisbol de los Mets. Los norteamericanos engullen 7.000 millones de salchichas durante el verano, es decir 818 por segundo, según ese organismo.
El comer en exceso es en todo caso un hábito frecuente y explotado comercialmente por los "fast food" y sus opciones de menú "supersize" (tamaño gigante), en una nación que según cifras oficiales cuenta con un 66% de personas con exceso de peso y obesos.
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