 Mélanie Boivin y su hija
(AFP)
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MONTREAL, Canadá (AFP) -
Una mujer canadiense congeló algunos de sus óvulos para que su hija de siete años, que sufre una enfermedad genética que muy probablemente la haga estéril, pueda dar a luz cuando sea adulta, indicó su médico el martes.
Si Flavie Boivin decide utilizar los óvulos de su madre, Mélanie Boivin, dará a luz a un bebé que en parte sería su medio-hermano o medio-hermana.
Es la primera vez en el mundo que ocurre una donación de este tipo, dijo Seang Lin Tan, profesor y presidente de obstetricia y ginecología de la Universidad McGill en Montreal, y director médico de su centro de reproducción.
Tan, que trató a Boivin, indicó que el comité de ética del Centro de Salud de la Universidad McGill dio su autorización para la extracción de los óvulos, que serán congelados.
Explicó que la niña no tiene ninguna obligación de aceptar los óvulos.
"Dependerá de la hija y su futura pareja si deciden utilizar los óvulos o no", indicó. "No tiene que hacerlo, y podrían decidir donar los óvulos a otra pareja y que otra persona les done óvulos".
Tan explicó que el procedimiento de congelamiento de óvulos ha sido utilizado para pacientes con cáncer con riesgo de entrar en la menopausia, cuando comienzan la quimioterapia.
"Por lo que congelamos los óvulos antes del tratamiento contra el cáncer", indicó, añadiendo que hasta ahora han sido tratadas 80 pacientes.
"Sabemos que esta técnica funciona", dijo a la AFP. "El 85% de los óvulos sobrevive al congelamiento y hay un 40% de posibilidades de que se registre un nacimiento".
Melanie Boivin, una abogada de 35 años de Montreal, tiene tres hijos, entre los cuales Flavie, que nació con un desorden genético conocido como Síndrome de Turner, que puede llevar a una menopausia prematura e infertilidad, dijo Tan.
El síndrome de Turner a menudo deja a las mujeres incapaces de producir óvulos pero con úteros saludables, por lo que pueden dar a luz con óvulos donados.
En una entrevista con la BBC, Melanie Boivin dijo que quería hacer "todo lo que estuviera en su poder para ayudar" a su hija, añadiendo que nunca la obligaría a aceptar los óvulos.
"Solo quiero que tenga la opción", explicó.
Tan presentó un informe sobre el caso Boivin esta semana en la reunión anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología en Lyón, Francia.
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