 Plaza de Trafalgar en Londres
(AFP)
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PARIS (AFP) -
La cuenta atrás, sobre todo en materia de lucha contra el dopaje, está ya en marcha antes de que el Tour de Francia salga el sábado del centro de Londres, que se dispone a celebrar esa gran primicia.
Entre escándalos, revelaciones o simples sospechas, el ambiente se ha enrarecido considerablemente estas últimas semanas mientras las autoridades hacen esfuerzos cada vez mayores para intentar controlar el problema.
Como principal símbolo se ha establecido la firma de una carta por parte de los corredores, en la que se comprometen a donar su ADN y a pagar una multa equivalente a un año de salario si cometen una grave violación de las reglas antidopaje.
Algunos manifestaron su desacuerdo, pero la Unión Ciclista Internacional (UCI) reconoció que "en las circunstancias actuales, no sería creíble negarse a cumplir esa obligación", teniendo en cuenta que algunos responsables de equipos como Bjarne Riis son objeto de acusaciones directas.
Como el año pasado, cuando favoritos como Ivan Basso, Jan Ullrich, Alexandre Vinokourov o Paco Mancebo fueron apartados del Tour en vísperas del prólogo, la imagen y sobre todo la credibilidad de la carrera ciclista más prestigiosa y mediática del mundo, retransmitida en más de 180 países, están en juego.
De 2006 queda el recuerdo de la resuelta limpieza antes de la salida y de una carrera animada y apasionante seguida por un traumatismo aún más doloroso. Ganó Floyd Landis pero luego se supo que había dado positivo por testosterona y se le retiró el título.
El último Tour aún no tiene ganador, en espera de que se dé a conocer estos días el veredicto del estadounidense.
Christian Prudhomme, que dirige por primera vez el Tour en solitario tras la marcha de Jean-Marie Leblanc, tiene como objetivo principal eliminar las sospechas. Pero necesitará la ayuda de los 189 corredores de los 21 equipos del pelotón, que este año no cuenta en sus filas con ningún ex ganador.
Vinokourov reavivó el debate al reconocer la semana pasada que trabaja con el italiano Michele Ferrari, un médico sospechoso en varios casos de dopaje, aunque aseguró que es sólo su preparador físico. "Si Vinokourov ganara el Tour, su victoria sería menos creíble", opinó el presidente de la UCI, Pat McQuaid.
Con 33 años, 'Vino' llega con un gran recorrido a sus espaldas, igual que su compañero en el Astana, el alemán Andreas Kloden, que ya subió dos veces al podio de los Campos Elíseos, donde terminará el Tour el 29 de julio.
Después se repiten nombres como el estadounidense Levi Leipheimer, los españoles Alejandro Valverde y Carlos Sastre, el australiano Cadel Evans, el ruso Denis Menchov o el francés Christophe Moreau.
Por ahora, el Tour espera disfrutar del incomparable marco de su salida, cinco años antes de los Juegos Olímpicos, con la presentación de los corredores el viernes en Trafalgar Square, el prólogo el sábado en Buckingham Palace y Hyde Park y la salida de la primera etapa el domingo en Greewich.
La cuenta atrás terminará este fin de semana en la capital británica, donde, si todo va bien, volverá a nacer la magia del Tour.
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