 Secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki Moon
(AFP)
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ROMA (AFP) -
La polémica sobre las víctimas civiles de los bombardeos en Afganistán dominó el martes la conferencia en Roma sobre la reconstrucción del sistema judicial en ese país, tras las unánimes condenas de los responsables internacionales.
"Las víctimas civiles no son aceptables", resumió el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el martes en la noche, durante la rueda de prensa final al término de dos días de debates.
Más de 20 delegaciones participaron en esta conferencia internacional y trataron igualmente el tema de la corrupción generalizada que afecta a la justicia afgana, así como la falta de medios y la dificultad de acceso al derecho para la población.
"No podemos ignorar el hecho de que las víctimas civiles, aun cuando sean accidentales, refuerzan a nuestros enemigos y minan nuestros esfuerzos. Al combatir a la insurrección las fuerzas afganas e internacionales deben actuar de acuerdo con las leyes internacionales humanitarias", había dicho antes Ban Ki-moon.
"Todos estamos de acuerdo en que la insurrección antigubernamental amenaza los cimientos de Afganistán y que debe ser derrotada", añadió el secretario general de la ONU.
"Debemos hacer todo lo que sea posible para evitar víctimas civiles", declaró por su lado el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, quien acusó a los talibanes de mezclarse con la población civil y de matar "a niños y mujeres".
El número de civiles muertos desde el comienzo del año asciende a 600 según la misión de las Naciones Unidas en Kabul, la mitad de ellos víctimas de los bombardeos de las fuerzas afganas e internacionales.
El jefe del gobierno italiano, Romano Prodi, añadió que "la seguridad en Afganistán y la coordinación de todas las fuerzas militares para reducir el número de víctimas civiles representan la prioridad absoluta".
El martes en la noche el ministro de Relaciones Exteriores italiano, Massimo D'Alema, indicó que "unos 360 millones de dólares" fueron prometidos durante la conferencia por "la estabilización y el fortalecimiento del sistema de justicia en Afganistán".
"Esta conferencia representa un paso importante en el compromiso internacional a favor de Afganistán, de su estabilización, del fortalecimiento de las instituciones democráticas y finalmente hacia la paz en ese país amigo", declaró D'Alema al clausurar la reunión.
Seis años después de la caída del régimen de los talibanes, el objetivo de esta conferencia era estimular la consolidación en Afganistán "de un sistema de justicia sólido, eficaz y transparente", como señaló D'Alema al anunciar una ayuda de 10 millones de euros para ello.
La reunión, que comenzó el lunes en la tarde con sesiones de expertos de asuntos judiciales, tomó un cariz más político el martes con las intervenciones de Ban Ki-moon y del presidente afgano Hamid Karzai.
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