 Takeru Kobayashi peculiar campeón
(AFP)
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NUEVA YORK (AFP) -
El japonés Takeru Kobayashi, seis veces ganador del campeonato anual Nathan's de tragar "hot dogs", ignora aún si participará en el torneo del miércoles en Nueva York, donde el norteamericano Joey Chestnut amenaza con comer más salchichas y arrebatarle el título.
"Todavía no lo sé", dijo Kobayashi a la AFP, que le preguntó si finalmente participaría junto a otros 16 competidores inscriptos en el concurso del 4 de julio, organizado por la casa de "perros calientes" Nathan's en Coney Island.
George Shea, presidente de la Federación Internacional de Competencias de Comida (IFOCE), comentó que Kobayashi competirá con un "enorme fardo" porque sufre una artritis tras la extracción reciente de una muela de juicio.
El torneo consiste en engullir la mayor cantidad de salchichas en doce minutos, sin vomitar, tragando líquido y comiendo el pan que acompaña a cada una, aunque se puede hacerlo por separado.
Todo hace pensar que el japonés va a competir, pero muchos apuestan a que perderá el título que retuvo el año pasado ingiriendo 53 3/4 frankfurters.
"Hoy voy a descansar. Lo voy a pensar", declaró Kobayashi, de 27 años, al inscribirse en el concurso este martes, con un peso de 154 libras (casi 70 kilos), en una ceremonia pública frente a la alcaldía de Nueva York.
El japonés negó que el problema de su mandíbula sea una treta inventada para descolocar al adversario: "no tengo tiempo para eso", comentó.
Posó frente a frente con Chestnut, su rival californiano, un rubio de 23 años y 215 libras (97 kilos), que llega a Coney Island pisando fuerte tras batir en junio el récord mundial con 59,5 panchos tragados en 12 minutos.
"Pienso comerme 60 o 61 hot dogs y batir mi propio récord", comentó Chestnut a la AFP. Adelantó que utilizará "prácticamente la misma técnica que el año pasado, con un poco más de movimiento en el cuerpo".
Cada competidor tiene efectivamente su propia técnica. Kobayashi, por ejemplo, bautizó su sistema "Salomón": parte a la mitad cada salchicha antes de comerse los dos pedazos juntos y luego el pan, a menudo mojado en agua.
Los demás participantes no siempre esperan ganar sino al menos batir cada cual su propia marca.
"Me siento bien, estoy con hambre y concentrado", dijo Crazy Legs Conti, un neoyorquino de 35 años que vive en el East Village con otro famoso comedor competitivo, Tim Janus, de 30 años, apodado Eater X, que también participa.
Conti vaticina que el torneo del miércoles se definirá "en los últimos segundos" y por su parte espera al menos mejorar en Coney Island su máximo personal de 25 perros calientes.
Patrick Bertoletti, considerado número tres mundial por la IFOCE, explicó a la AFP que los concursos de ingestión de alimentos son "ante todo una cuestión de concentración". Paradójicamente, no todos los campeones son obesos.
Bertoletti, que es cocinero en Chicago, pesó el martes 183 libras (83 kilos) y aspira a comerse 46 hot dogs para el Independence Day, la fiesta nacional que Estados Unidos celebra el 4 de julio.
Bertoletti dijo que se alimentó por última vez la madrugada del martes, la víspera del torneo, día en que se limitará a "un licuado de proteínas, o una ensalada".
Pero su apuesta para el miércoles es que su compatriota Chesnut derrote al japonés. "Para ser honestos, no veo a Joey perdiendo mañana". Un desenlace que Shea espera hace seis años: "a los norteamericanos, esto de perder cada año nos pone melancólicos".
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