 Chávez y Ahmadinejad (d)
(AFP)
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TEHERAN (AFP) -
El presidente venezolano, Hugo Chávez, se entrevistó el domingo en Teherán con su homólogo de Irán, Mahmud Ahmadinejad, y con el guía supremo de ese país, el ayatolá Alí Jamenei, en la última etapa de su gira antiestadounidense, que lo ha llevado también a Rusia y Belarús.
Chávez, que efectúa su tercera visita a Irán desde la elección de Ahmadinejad en 2005, quiere reforzar los lazos con este país, con el que comparte la misma actitud antiestadounidense.
"La ola anti-imperialista, en particular en América Latina, es muy fuerte. Las bases de la opresión mundial se han debilitado y la victoria puede alcanzarse con la resistencia", declaró Ahmadinejad durante la reunión.
"La cooperación entre los países independientes, sobre todo entre Irán y Venezuela, tendrá un efecto importante de cara a la derrota del imperialismo y la victoria de los pueblos", afirmó el presidente venezolano.
Por su parte, Jamenei afirmó que "Estados Unidos es incapaz de perjudicar a Irán y Venezuela (...) La cooperación entre los dos Estados independientes y populares es natural y debe ser profundizada".
"La magnitud de Estados Unidos se ha deteriorado y debe enfrentar numerosos problemas", agregó el guía supremo, según la televisión estatal.
"La elección de gobiernos antiestadounidenses en la región (latinoamericana) muestra que el imperialismo estadounidense se ha debilitado", enfatizó por su parte Chávez.
El mandatario venezolano llegó el sábado por la noche a Teherán encabezando una delegación formada por los ministros de Energía, Economía, Relaciones Exteriores, Industria y Comunicaciones.
El lunes, Chávez y Ahmadinejad viajarán a Asaluyé, una zona energética situada en el Golfo para inaugurar una fábrica de petroquímica.
Varios contratos serán firmados durante esta visita, en especial sobre la construcción de 7.000 casas y una unidad petroquímica en Venezuela, según la televisión estatal.
Ambos países, miembros de la OPEP, sostienen estrechas relaciones en materia energética.
Irán es el cuarto productor de petróleo de la OPEP, mientras que Venezuela es miembro importante del cártel.
"América Latina es una región donde hay buenas perspectivas para reforzar nuestras relaciones", declaró el domingo el portavoz del ministerio iraní de Relaciones Exteriores, Mohammad Ali Hosseini.
Según el embajador de Venezuela en Irán, Arturo Aníbal Gallegos Ramírez, "Con esta visita, Irán y Venezuela pueden probar que sus relaciones están en el mejor nivel", dijo a la agencia oficial Irna.
El presidente Ahmadinejad viajó en enero pasado por varios países de América Latina, en especial a Bolivia, Venezuela y Nicaragua, cuyos presidentes son conocidos por su oposición a Estados Unidos.
Igualmente, Chávez trata de incomodar a la Casa Blanca visitando países cuyas relaciones con Washington no atraviesan un buen momento.
Al referirse a su paso por Irán, país integrante del "eje del mal" según el gobierno estadounidense, Chávez, uno de los pocos dirigentes del planeta que apoya el programa nuclear iraní, ironizó sobre los rumores referentes a una "bomba atómica" venezolana.
"Parece que voy a firmar un acuerdo para fabricar la bomba atómica", bromeó Chávez antes de iniciar su gira, pero "nosotros no tenemos necesidad de la bomba atómica, pues nosotros ya tenemos la bomba atómica, nuestra bomba atómica propia se llama pueblo venezolano".
Chávez aprovechó igualmente el sábado para amenazar con retirar la solicitud venezolana de adhesión plena al Mercosur al estimar que se trata de un mecanismo "signado por el capitalismo y la competencia feroz".
En declaraciones a la prensa oficial venezolana a su llegada a Teherán, el dirigente dijo: "No estamos desesperados por entrar a un viejo Mercosur que no quiere cambiar. Si no podemos entrar a Mercosur porque la derecha brasileña tiene más fuerza, entonces nos retiramos".
Brasil condiciona la adhesión plena de Venezuela a que Chávez se retracte de las declaraciones en las que calificó de "loros" al servicio de Estados Unidos a los congresistas brasileños, luego de que una comisión del Senado criticara su decisión de no renovar la licencia de retransmisión a la televisión privada de línea opositora RCTV.
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