 Familiares de los diputados colombianos asesinados
(AFP)
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CALI, Colombia (AFP) -
Las familias de 11 diputados colombianos muertos mientras estaban secuestrados por las FARC continúan sin saber si podrán recuperar los cadáveres, mientras organismos humanitarios y la Iglesia Católica reiteraron su llamado a esa guerrilla para que entregue los cuerpos.
Fabiola Perdomo, esposa de uno de los diputados, dijo a la prensa que ahora que están muertos tanto el gobierno como la guerrilla deben hacer gestos de buena voluntad para evitar que la entrega de los cadáveres se prolongue. "Necesitamos sepultarlos" dijo.
Los 11 diputados murieron el 18 de junio, según las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), por el fuego cruzado durante un ataque a un campamento rebelde. Pero el gobierno del presidente Alvaro Uribe acusó a la guerrilla de haber cometido un "asesinato premeditado".
El temor de los familiares es que las FARC no devuelvan los cuerpos como ha ocurrido con el cadáver del capitán de la policía Julián Ernesto Guevara, también secuestrado por esa guerrilla y cuya muerte por enfermedad fue anunciada por los rebeldes a comienzos de 2005.
Desde entonces, su madre Emperatriz de Guevara, ha esperado en vano que le devuelvan al menos los restos de su hijo. Mientras tanto "es como si todavía siguiera secuestrado" dijo este domingo a la prensa.
La iglesia Católica se sumó este domingo a los ofrecimientos para conseguir que la guerrilla devuelva los cadáveres y al mismo tiempo pidió que no se deseche la intervención de una comisión internacional en ese propósito.
"La Iglesia está dipuesta a buscar diferentes alternativas" en ese sentido, dijo el presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Augusto Castro.
"Una posibilidad es la de buscar ese contacto con las FARC para que faciliten el encuentro de los cuerpos. Sin la colaboración de ellos va a ser muy difícil lograr la devolución de los cadáveres", añadió.
El obispo colombiano pidió además al gobierno no desechar la idea de que una comisión internacional participe en las gestiones para que las marxistas FARC devuelva los cuerpos.
Ya el viernes, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) había anunciado desde Ginebra su disposición a dar sus buenos oficios.
"Como organización humanitaria neutral e independiente, el CICR propone sus buenos oficios a las partes concernidas con el fin de permitir a las familias afligidas recuperar los cadáveres de sus seres queridos", indicó el Comité en un comunicado.
Los 11 muertos hacían parte del grupo de 56 rehenes que las FARC han propuesto al gobierno colombiano canjear por rebeldes presos y que incluye además a los estadounidenses Thomas Howe, Keith Stannsen y Marc Goncalvez; a la candidata presidencial Ingrid Betancourt -que tiene también la nacionalidad francesa-, y su compañera de fórmula a la vicepresidencia Clara Roja.
Entre los rehenes, que las FARC califican como "prisioneros de guerra", se encuentran además decenas de políticos, policías y militares colombiano.
El presidente Alvaro Uribe ha dicho además que mientras los cuerpos de los diputados no sean devueltos, se podrá seguir pensando que la guerrilla "como ha hecho en otras ocasiones" mintió sobre la causa de sus muertes.
El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, ha señalado que incluso no se descarta que las FARC hayan ajusticiado a los políticos con tiros de gracia.
"Si no entregan los cadáveres es porque algo ocultan", señaló por su parte el ministro del Interior, Carlos Holguín.
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