 El primer ministro estonio, Andrus Ansip, votando por internet.
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TALLIN (AFP) -
Estonia se convertirá el domingo en el primer país del mundo en organizar unas elecciones legislativas por internet gracias a la autorización de los votantes a enviar su papeleta de voto por vía electrónica.
Con este método se podría terminar la lucha contra la nieve y el frío para llegar hasta las oficinas electorales en este país báltico, con buena reputación tanto por sus progresos tecnológicos como por ser el país menos corrupto en la Europa central y oriental.
"Es la primera vez en el mundo que el voto por internet se hará en unas elecciones legislativas nacionales", declaró a la AFP Ulle Madise, miembro de la comisión electoral nacional.
Cerca de 940.000 electores estonios pueden eviar su papeleta de voto electrónico hasta este miércoles. Los que no lo hayan hecho podrán votar el domingo de forma tradicional.
Para responder a los temores de los que apuntan a que puede haber ciertas presiones sobre los votantes por internet en sus casas o en sus lugares de trabajo, desde donde pueden enviar su voto, la ley autoriza a los electores a rectificar su elección si así lo desean el día del escrutinio tradicional metiendo su papeleta en la urna.
"La posibilidad de modificar el voto electrónico debería disuadir a los que estén tentados de influir sobre los votantes por internet", afirma Madise.
La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), que vela por el buen desarrollo de las elecciones en Europa, está un poco perpleja por los métodos de vigilancia de este nuevo modo de escrutinio.
"Es realmente nuestra primera experiencia de elecciones por internet", reconoce bajo anonimato un responsable de la organización. "Vamos a seguir el uso del voto por internet, pero no podremos entrar en el propio sistema de voto electrónico", afirma.
"Debemos determinar si las medidas de transparencia son suficientes para garantizar la imparcialidad. Surgen también preguntas sobre la seguridad del voto electrónico, pero no queremos entrar en el sistema, porque haría falta tener competencias técnicas muy especiales", comenta el responsable.
"El voto electrónico requiere una confianza pública, como cualquier otro método", subraya.
Según Ivar Tallo, director de una organización no gubernamental estonia encargada de promover la informatización, e-Governance Academy, los estonios no tienen una razón para desconfiar del voto en línea.
"Los estonios confían en sus transacciones financieras por internet, envían sus declaraciones de impuestos por internet, hacen transferencias económicas a través de bancos electrónicos. ¿Por qué iban a desconfiar de un voto por internet?", se pregunta.
Para votar en línea los electores pueden utilizar su ordenador personal o el de su oficina de trabajo, sirviéndose un carnet de identidad electrónico, que casi todos los ciudadanos estonios poseen.
El carnet deberá ser introducido en un lector electrónico, disponible por unos seis euros. La firma electrónica será necesaria para confirmar la elección expresada en la papeleta 'on line'.
En las elecciones locales de Estonia en 2005, casi el 2% de los electores votaron por internet. Actualmente, un 82% de los estonios utilizan internet para enviar sus declaraciones de impuestos, pero Tallo es prudente respecto a pensar en la posibilidad de que se alcance rápidamente una tasa similar en las elecciones. "No tenemos elecciones todos los años y la participación no es obligatoria", subraya.
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