 Jefe del cártel de Tijuana, Gilberto Higuera Guerrero (C)
(AFP)
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VIENA (AFP) -
Los cárteles mexicanos de la droga están diversificando sus operaciones y han empezado a sustituir a los colombianos en el suministro al principal mercado mundial, Estados Unidos, advirtió el informe 2006 de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), organismo dependiente de la ONU.
Los narcotraficantes mexicanos, que protagonizaron en los últimos años sangrientos ajustes de cuentas en numerosas regiones, utilizan países como Ecuador como bases de reenvío de droga hacia el norte, y han incrementado su presencia incluso en el mercado legal, advirtió el informe publicado en Viena.
En lo que respecta a Sudámerica, la JIFE señala a Paraguay como un gran productor de marihuana, y proveedor además de países vecinos como Brasil.
Los cárteles mexicanos "están expandiendo su control del tráfico de drogas a áreas previamente bajo influencia de (grupos) colombianos, dominicanos y otros", señalaron los expertos del órgano de Naciones Unidas.
Una gran parte de la marihuana que se consume en Estados Unidos proviene de México. Unas 580 toneladas de cannabis provenientes de dicho país fueron aprehendidas en Estados Unidos en 2004.
"En México, la erradicación de plantas de cannabis permaneció en el mismo nivel en 2005 como en 2004 (30.882 hectáreas)", añadió el texto.
El gobierno mexicano lanzó en los últimos años varias operaciones policiales y militares de gran envergadura contra el crimen organizado, una decisión que saludan los expertos de la Junta. Sin embargo, "las organizaciones de narcotráfico" de dicho país han incrementado sus cultivos de marihuana "en tierras públicas y privadas en Estados Unidos".
Igualmente, la reducción de la producción de metanfetaminas en Estados Unidos se ha visto ampliamente compensada "por rápidos incrementos en la producción a gran escala de esa droga en México, particularmente en las partes occidentales y noroccidentales de ese país".
En 2004 se decomisaron 2 toneladas de esa droga en la frontera entre ambos países norteamericanos, cita como ejemplo la JIFE.
Una nueva droga sintética, el fentanilo, un opiáceo 80 veces más potente que la heroína, es motivo de preocupación para la JIFE.
"Recientes operaciones (de tráfico) de grandes cantidades de fentanilo, así como el desmantelamiento de laboratorios clandestinos en México y Estados Unidos, indican el creciente papel" de esa droga en el mercado, dice el informe.
El 90% de la cocaína que llega a Estados Unidos sigue circulando por América Central y el Caribe, y cabe señalar que "barcos y yates con cocaína con destino a (...) Canadá y Estados Unidos han sido aprehendidos en lugares muy alejados, incluso ante las costas de España", señaló el texto.
Esa cocaína proviene mayoritariamente de Colombia, Bolivia y Perú. Su consumo ha decrecido entre los jóvenes estadounidenses, gracias a las continuas campañas de información pública en ese país, pero ha crecido en cambio en México, añade el informe.
El área de cultivo de la cocaína se redujo en Perú un 4%, mientras que en Bolivia lo hizo un 8%, pero creció, a pesar de todos los esfuerzos, en Colombia, en especial en las zonas fronterizas con Venezuela y Ecuador, señaló la JIFE.
El 18% aproximadamente de la marihuana que se produce en el mundo se cultiva en América del Sur, calcula la JIFE. Entre los productores regionales, "Paraguay es uno de los principales", advierte el informe.
"A causa de la débil situación económica, los altos precios que pagan los traficantes y la falta de programas efectivos de control, la producción ilegal de cannabis se ha extendido a áreas del país no afectadas previamente", añade la JIFE.
Los productores paraguayos han desarrollado nuevos híbridos de la marihuana que resisten bajas temperaturas, y fenómenos semejantes han sido detectados en México.
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